Tres sujetos fueron sentenciados a 110 años de prisión cada uno luego de que un Juez encontró elementos suficientes para acreditar su responsabilidad en el delito de secuestro agravado a más de tres años del asesinato de un hombre que trabajaba en una taquería de Cancún al cual decapitaron.
A los sujetos, identificados como Moisés López Hernández, alias “Negro”; Carlos Eduardo López Che, conocido como “El Gordo”, y Víctor Alexander Aguilar Polanco, además les fue impuesta una multa individual de un millón 867 mil 320 pesos.
De acuerdo con la Fiscalía General del estado de Quintana Roo (FGEQROO), el monto correspondiente a la reparación del daño será establecido por la autoridad durante la etapa de ejecución de la sentencia.
Las investigaciones permitieron reconstruir los hechos ocurridos la mañana del 23 de septiembre de 2023, cuando los ahora condenados llegaron a una taquería situada sobre la Ruta 5, a la altura de la Supermanzana 103, donde trabajaba la víctima, cuya identidad permanece bajo reserva.
Te Puede Interesar: Detienen en CDMX a presunto líder de red de lavado de dinero con operaciones en Cancún
En ese lugar obligaron al hombre a subir a un automóvil Chevrolet con placas de Quintana Roo y lo trasladaron a una vivienda del fraccionamiento Cuna Maya, donde permaneció privado de su libertad.
A partir de entonces, sus familiares comenzaron a recibir llamadas telefónicas en las que los responsables exigían dos millones de pesos a cambio de liberarlo. Las comunicaciones se mantuvieron diariamente hasta el 28 de septiembre y posteriormente se reanudaron los días 2 y 11 de octubre de ese mismo año.

Durante el cautiverio, Moisés López Hernández se encargó de conseguir, mediante engaños y amenazas, a una persona que vigilara al secuestrado. También participó en las agresiones físicas junto con Carlos Eduardo López Che, quien acudía al inmueble para golpearlo y reclamarle que su familia no entregara el dinero solicitado.
La violencia llegó al extremo de que ambos le amputaron el dedo meñique de la mano derecha para presionar a sus familiares. El dedo fue colocado el 1 de octubre en la batea de una camioneta propiedad de uno de los parientes del secuestrado, como una medida de intimidación.

Mientras tanto, Víctor Alexander Aguilar Polanco tenía la encomienda de mantener la presión sobre la familia para conseguir el pago del rescate.
Ante la falta de entrega del dinero, Moisés López Hernández y Carlos Eduardo López Che terminaron asesinando a la víctima mediante decapitación. Posteriormente abandonaron el cuerpo sobre la avenida Ixtepec, entre la calle Cholula y la avenida 20 de Noviembre, en la Supermanzana 2023.

La Fiscalía Especializada en Combate a los Delitos de Secuestro y Extorsión integró las pruebas que permitieron llevar el caso ante un juez, quien determinó que existían elementos suficientes, más allá de toda duda razonable, para responsabilizar a los tres hombres por el secuestro agravado.
Con Información de la FGEQROO
