Rafael Márquez inició su etapa como director técnico de la Selección Mexicana con un decepcionante empate 1-1 frente a Colombia en un partido que despertó expectativas desde antes del silbatazo inicial pero que terminó dejando al Tricolor con una sensación de oportunidad desaprovechada.
El estreno del histórico exdefensa en el banquillo mexicano tenía un atractivo especial. Márquez conoce desde dentro las exigencias de representar al país y ahora comenzó a vivirlas desde otra posición, con la responsabilidad de tomar decisiones, modificar el rumbo del encuentro y comenzar a imprimir su sello en un equipo que busca una nueva identidad.
Eso pareció reflejarse desde el inicio con un México que salió a disputar el partido con intensidad y durante distintos pasajes consiguió competir de tú a tú ante una selección colombiana que exigió concentración y orden.
El marcador se movió temprano y fue Colombia la que encontró la ventaja. Al minuto 9, Luis Suárez apareció para poner el 1-0 y obligar al equipo mexicano a remar contra corriente prácticamente desde el inicio.
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Sin embargo, el encuentro tuvo momentos de ida y vuelta, aunque al conjunto mexicano le faltó mayor contundencia para transformar sus aproximaciones en una ventaja que le permitiera controlar con mayor tranquilidad el desarrollo del juego.
La respuesta mexicana llegó en la segunda mitad y tuvo como protagonista a una de las grandes apuestas de esta nueva generación. Gilberto Mora apareció al minuto 62 para marcar el 1-1 y devolverle vida al equipo tricolor.
El empate mantuvo la incertidumbre hasta el final. Cada llegada podía modificar el resultado y, aunque el Tricolor tuvo argumentos para pensar en la victoria, tampoco logró encontrar la jugada que inclinara definitivamente la balanza de su lado.

Sin embargo, el encuentro tuvo momentos de ida y vuelta, aunque al conjunto mexicano le faltó mayor contundencia para transformar sus aproximaciones en una ventaja que le permitiera controlar con mayor tranquilidad el desarrollo del juego Foto: Facebook Selección Nacional de México
Para Márquez, el resultado representa un comienzo que difícilmente puede calificarse como desastroso, pero tampoco como el estreno que muchos aficionados imaginaron.
Un empate ante un rival de jerarquía puede tener valor dentro de un proceso que apenas comienza, aunque las circunstancias del partido dejaron la impresión de que México pudo haber obtenido algo más.
Más allá del marcador, el principal interés estaba en observar las primeras decisiones de Márquez. El exjugador tendrá que construir poco a poco una propuesta capaz de combinar experiencia y juventud, encontrar una base de futbolistas confiable y, sobre todo, conseguir que sus ideas se reflejen en el terreno de juego.

El empate mantuvo la incertidumbre hasta el final. Cada llegada podía modificar el resultado y, aunque el Tricolor tuvo argumentos para pensar en la victoria, tampoco logró encontrar la jugada que inclinara definitivamente la balanza de su lado Foto: Facebook Selección Nacional de México
El debut también sirvió para recordar que el margen de tiempo no será demasiado amplio. Cada encuentro será una oportunidad para corregir detalles y encontrar respuestas antes de que lleguen los compromisos de mayor exigencia.
El 1-1 ante Colombia no cerró con broche de oro la primera noche de Márquez como entrenador nacional. La ilusión por comenzar una nueva etapa terminó acompañada por cierta frustración al no conseguir la victoria, pero el proceso apenas dio su primer paso.
Ahora el reto para el nuevo técnico será mucho mayor: convertir las buenas sensaciones mostradas por momentos en un funcionamiento constante y, finalmente, en triunfos. El camino de Márquez en el banquillo del Tricolor comenzó con un empate que sabe a poco, pero que también abre la puerta para descubrir qué versión de México pretende construir.
Con Información de la Selección Nacional de México
