Beyoncé ha ingresado oficialmente al exclusivo club de los multimillonarios, consolidándose como una de las figuras más influyentes y poderosas de la industria del entretenimiento a nivel mundial.
Según Forbes, la intérprete de Crazy in Love se convirtió en la quinta artista musical en alcanzar un patrimonio superior a los mil millones de dólares, uniéndose a un selecto grupo integrado por Jay-Z, Taylor Swift, Rihanna y Bruce Springsteen.
Y es que solo en 2025 Beyoncé obtuvo aproximadamente 148 millones de dólares antes de impuestos, combinando ganancias de giras, su catálogo musical y acuerdos publicitarios, como su colaboración con Levi’s, valuada en unos 10 millones de dólares. Esta cifra la posiciona como la tercera artista mejor pagada del mundo este año, solo por detrás de The Weeknd y Taylor Swift.
Antes de este éxito country, Beyoncé ya había hecho historia con el Renaissance World Tour en 2023, una gira centrada en el R&B y la música dance que recaudó 579.8 millones de dólares. Para cualquier otro artista, ese logro habría representado el punto más alto de su carrera. Sin embargo, para Beyoncé fue solo un escalón más en una trayectoria marcada por la reinvención constante y una visión empresarial clara.
Gran parte de su fortuna proviene de una decisión clave tomada en 2010: fundar Parkwood Entertainment. Este sello le permitió asumir el control creativo y financiero de su carrera, producir su música, giras y documentales, y captar una mayor parte de las ganancias finales. Desde entonces, Beyoncé no solo es una artista, sino una empresaria que gestiona su propio imperio.
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