El luto se apodera del entorno del exfutbolista Gerard Piqué tras la partida de su abuela paterna, Lina Rovira Montsant, quien falleció a los 102 años de edad. El exdefensor del Barcelona acudió este martes a la misa exequial celebrada en la iglesia del Sagrat Cor de Sant Guim, ubicada en Lleida, arropado de manera incondicional por su pareja, Clara Chía.
Las honras fúnebres comenzaron después del velatorio llevado a cabo en el tanatorio de Sant Guim de Freixenet. Cerca del mediodía, un solemne cortejo familiar caminó detrás del coche fúnebre rumbo al templo católico, una marcha encabezada por los padres del empresario catalán, Joan Piqué y Montserrat Bernabéu.
Las cámaras captaron al exdeportista visiblemente afectado y cabizbajo, sin soltar en ningún momento la mano de Clara Chía, quien se convirtió en su principal soporte emocional. La joven demostró la absoluta integración que mantiene con el clan familiar al consolar directamente a sus suegros al término de la ceremonia religiosa.

Para esta sobria aparición pública, ambos optaron por un código de vestimenta discreto acorde a la ocasión: el empresario lució un polo blanco liso con pantalones negros y mocasines, mientras que su pareja eligió una camiseta negra, pantalones beige de corte amplio, bailarinas a juego y gafas oscuras.
La partida de Lina Rovira representa un duro golpe para la familia, tratándose de la integrante más longeva del clan. En vida, la señora alcanzó a ser testigo privilegiado de toda la trayectoria deportiva de su nieto, desde sus inicios en las canchas hasta su histórica consagración con el F.C. Barcelona y su posterior retirada profesional en 2022.
