Guillermo del Toro conmovió a la audiencia durante la reciente entrega de los Palm Springs Film Awards al revelar un profundo luto personal. Al subir al escenario para recibir el Visionary Award, el director mexicano compartió que su hermano mayor había fallecido apenas tres días antes, un anuncio que transformó el tono de la gala en un momento de reflexión y respeto absoluto por parte de los asistentes.
A pesar del dolor, el cineasta explicó que decidió asistir al evento porque su actual proyecto, Frankenstein, trata precisamente sobre la resiliencia humana. Del Toro citó una frase de la película para ilustrar su estado emocional, mencionando que «el corazón puede romperse y los rotos siguen viviendo», subrayando que incluso en la tristeza, el corazón sigue bombeando sangre y manteniendo a las personas en marcha.
El director describió su nueva adaptación del clásico de Mary Shelley como una obra profundamente personal, calificándola como «la canción que nació para cantar». En su discurso, destacó que su versión de la historia se centra en temas universales como la paternidad y el perdón, elementos que considera esenciales para la experiencia humana y la búsqueda de paz interior.
Uno de los puntos más íntimos de su intervención fue cuando vinculó la historia de Víctor Frankenstein y su criatura con la relación que tuvo con su hermano. Del Toro recordó que, desde jóvenes, ambos jugaron a interpretar estos roles y que, con el paso de los años, lograron otorgarse amor y paz mutuamente. «Estoy aquí por la familia», afirmó, uniendo su realidad personal con la ficción que está creando.
Finalmente, el testimonio de Del Toro sirvió para explicar su reciente ausencia en otras actividades de la temporada de premios. Aunque ha faltado a diversos compromisos debido a su situación familiar, quiso estar presente en esta ceremonia para honrar su trayectoria y el trabajo de su equipo, demostrando una vez más la honestidad emocional que lo caracteriza tanto en su vida como en su cine.
