Durante su segundo concierto en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México, celebrado este 24 de agosto, Rosalía sorprendió a sus fanáticos al invitar al escenario a la cantautora chilena Mon Laferte para formar parte de su ya tradicional dinámica del confesionario antes de interpretar La Perla.
Ante miles de asistentes, la conversación giró rápidamente en torno al amor y el desamor, temas recurrentes en la discografía de ambas artistas. Sin embargo, en lugar de centrar su intervención en sus exparejas o en las desilusiones del pasado, Mon Laferte dejó claro que esta vez el foco sería ella misma: «Yo, Rosi, voy a hablar de mí», expresó, negándose a continuar colocando a los hombres en el centro de sus historias.
La intérprete reconoció haber atravesado episodios dolorosos marcados por engaños, mentiras y traiciones, y cómo algunos la han catalogado de «intensa» o «dramática», un término que Rosalía corrigió al definirla cariñosamente como «pasional».
Lejos de los estereotipos, la artista reflexionó sobre sus distintas formas de amar y se sinceró ante el público con una contundente declaración que desató los aplausos del recinto:
«Si amar es pecado, me declaro culpable, soy pecadora».
La charla dejó al descubierto una faceta íntima de Laferte, quien admitió abiertamente haber amado a distintas personas a lo largo de su vida, e incluso a varias al mismo tiempo, reivindicando su libertad afectiva en uno de los momentos más comentados de la actual gira de la española por territorio mexicano.
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