El gigante del streaming ha dado el golpe definitivo en la guerra por el contenido más codiciado de Hollywood. Tras una intensa batalla de negociaciones, Netflix ha confirmado que será la casa oficial y exclusiva de la esperada película live-action de The Legend of Zelda. El acuerdo, sellado este 15 de enero de 2026 con Sony Pictures, asegura que la leyenda de Hyrule no solo conquistará las salas de cine, sino que llegará directamente a las pantallas de millones de suscriptores en todo el mundo.
Esta alianza estratégica establece que Netflix tendrá la «primera ventana» de transmisión global una vez que la cinta termine su recorrido por la pantalla grande. Aunque los fans están ansiosos por ver a Link y Zelda en carne y hueso, el estreno en cines ya tiene una fecha marcada en el calendario: el 7 de mayo de 2027. A partir de ese momento, comenzará la cuenta regresiva para que la épica aventura aterrice en el catálogo digital.
Pero no se trata de un simple estreno; este movimiento es la joya de la corona de un contrato multimillonario. Según reportes de Deadline, el acuerdo global entre Netflix y Sony Pictures está valorado en más de 7 mil millones de dólares. Esta cifra astronómica refleja la importancia de la franquicia de Nintendo, considerada una de las propiedades intelectuales más valiosas y queridas en la historia de los videojuegos.
Con este pacto, ambas compañías han decidido llevar su relación al siguiente nivel. Lo que antes era un acuerdo limitado a mercados específicos como Estados Unidos y Alemania, ahora se transforma en una alianza mundial plurianual. Esto garantiza que Netflix se convierta en el destino obligado para los grandes estrenos cinematográficos de Sony, consolidando así uno de los catálogos de cine comercial más potentes de la industria actual.
Lauren Smith, vicepresidenta de Estrategia de Netflix, no ocultó su entusiasmo tras el anuncio, asegurando que dar acceso exclusivo a títulos tan icónicos agrega un valor incalculable a la plataforma. Para los usuarios, esto significa que no habrá necesidad de saltar entre múltiples servicios de suscripción para seguir las aventuras de Link; Netflix será el único lugar donde la película vivirá de forma permanente tras su paso por el cine.
Para los coleccionistas, la película seguirá estando disponible en formatos físicos y digitales para compra individual. Sin embargo, el contrato es tajante: en el mundo de las plataformas de suscripción, nadie más podrá tener a Zelda. Este despliegue comenzará a finales de 2026, con el objetivo de alcanzar una cobertura global total para principios de 2029, asegurando la hegemonía de la «Gran N» roja en el sector.
La noticia ha desatado una ola de teorías y expectativas entre los «gamers» y cinéfilos, quienes ven en esta unión la promesa de una producción con el presupuesto y la visibilidad que una saga de este calibre merece. Zelda formará parte del catálogo premium de Netflix durante su etapa comercial más fuerte, marcando un antes y un después en cómo se consumen las adaptaciones de videojuegos en la era digital.
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