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Aranceles de Trump empujan a bolsas del mundo en caída libre

Aranceles de Trump empujan a bolsas del mundo en caída libre
Aranceles de Trump empujan a bolsas del mundo en caída libre

Los mercados financieros de todo el mundo estaban tambaleándose el jueves tras la última y más severa ráfaga de aranceles del presidente estadounidense Donald Trump, y el mercado de valores de Estados Unidos podría estar llevándose la peor parte.

El S&P 500 estaba cayendo un 4% en las operaciones de la mañana, peor que las caídas de otros mercados bursátiles importantes. El promedio industrial Dow Jones cedía 1.520 puntos, o un 3,6%, a las 10:10 de la mañana hora del Este, y el compuesto Nasdaq estaba un 4,0% más bajo.

Poco se salvó mientras el miedo se extendía a nivel mundial en torno a la combinación potencialmente tóxica de una mayor inflación y un debilitamiento del crecimiento económico que los aranceles pueden crear.

Todo, desde el petróleo crudo hasta las acciones de las grandes tecnológicas y el valor del dólar estadounidense frente a otras monedas, cayó. Incluso el oro, que ha alcanzado récords recientemente mientras los inversores buscaban algo más seguro para poseer, bajó. Algunos de los peores golpes afectaron a las empresas estadounidenses más pequeñas, y el índice Russell 2000 para las pequeñas empresas cayó más del 5% en lo que se llama un “mercado bajista” después de perder más del 20% desde su máximo.

Los inversores de todo el mundo sabían que Trump iba a anunciar un conjunto amplio de aranceles el miércoles por la tarde, y los temores al respecto ya habían hecho que el S&P 500 cayera un 10% por debajo de su máximo histórico el mes pasado. Pero Trump aún logró sorprenderlos con “el peor escenario posible para los aranceles”, según Mary Ann Bartels, directora de inversiones de Sanctuary Wealth.

Trump anunció un arancel mínimo del 10% sobre las importaciones, con una tasa impositiva mucho más alta en productos de ciertos países como China y aquellos de la Unión Europea. Es “plausible” que los aranceles en conjunto, que rivalizarían con niveles no vistos en aproximadamente un siglo, podrían reducir el crecimiento económico de Estados Unidos en dos puntos porcentuales este año y aumentar la inflación cerca del 5%, según UBS.

Un golpe así sería tan aterrador que “hace que la mente racional considere la posibilidad de que se mantengan como baja”, según Bhanu Baweja y otros estrategas de UBS.

Wall Street había asumido durante mucho tiempo que Trump usaría los aranceles simplemente como una herramienta para negociaciones con otros países, en lugar de como una política a largo plazo. Pero el anuncio del miércoles puede sugerir que Trump considera los aranceles más como una ayuda para resolver un objetivo ideológico —recuperar empleos de manufactura a Estados Unidos, por ejemplo— que sólo como una apuesta inicial en un juego de póker.

Si Trump sigue adelante con sus aranceles, los precios de las acciones pueden necesitar caer mucho más del 10% desde su máximo histórico para reflejar la recesión global que podría seguir, junto con el golpe a las ganancias que las empresas estadounidenses podrían sufrir. El S&P 500 ahora ha bajado aproximadamente un 11% desde su récord establecido en febrero.

“Los mercados pueden estar reaccionando menos de lo esperado, especialmente si estas tasas resultan ser definitivas, dado el potencial de efectos colaterales en el consumo y el comercio global”, dijo Sean Sun, gerente de cartera en Thornburg Investment Management, aunque ve el anuncio de Trump el miércoles más como un movimiento inicial que como un punto final para la política.

Un comodín es que la Reserva Federal podría recortar las tasas de interés para apoyar la economía. Eso es lo que había estado haciendo a finales del año pasado antes de pausar en 2025. Las tasas de interés más bajas ayudan al facilitar que las empresas y los hogares estadounidenses pidan prestado y gasten.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron en parte por el aumento de las expectativas de próximos recortes de tasas, junto con el temor general sobre la salud de la economía estadounidense. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años cayó a un 4,01% respecto al 4,20% del miércoles y desde aproximadamente el 4,80% en enero. Eso es un movimiento enorme para el mercado de bonos.

En los mercados bursátiles en el extranjero, los índices cayeron bruscamente en todo el mundo. El CAC 40 de Francia cayó un 3%, y el DAX de Alemania perdió un 2,3% en Europa.

El Nikkei 225 de Japón cedió un 2,8%, el Hang Seng de Hong Kong perdió un 1,5% y el Kospi de Corea del Sur cayó un 0,8%.

Un gesticulador Donald Trump, divierte a sus funcionarios durante su discurso el día de ayer al anunciar aranceles para todo el mundo.

Un gesticulador Donald Trump, divierte a sus funcionarios durante su discurso el día de ayer al anunciar aranceles para todo el mundo.

El mundo reacciona con consternación a los aranceles

Los amplios aranceles nuevos anunciados el miércoles por el presidente estadounidense Donald Trump provocaron consternación, amenazas de contramedidas y llamados urgentes a más negociaciones para hacer las reglas comerciales más justas.

Pero las respuestas fueron mesuradas, destacando la falta de apetito entre los socios comerciales clave en una guerra comercial en toda regla con la economía más grande del mundo.

Trump presentó los impuestos a las importaciones, que van del 10% al 49%, en los términos más simples: Estados Unidos les hará a sus socios comerciales lo que él dijo que ellos le han estado haciendo al país durante décadas.

Él sostiene que atraerán fábricas y empleos de vuelta a Estados Unidos.

“Los contribuyentes han sido estafados durante más de 50 años”, afirmó. “Pero eso ya no va a suceder”.

El anuncio de Trump de un nuevo arancel del 20% sobre la Unión Europea provocó una fuerte reprimenda de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien dijo que era un “golpe importante para la economía mundial”.

“Las consecuencias serán nefastas para millones de personas en todo el mundo”, dijo Von der Leyen. Los alimentos, el transporte y los medicamentos costarán más, dijo mientras visitaba Uzbekistán, “y esto está perjudicando, en particular, a los ciudadanos más vulnerables”.

Sin embargo, Von der Leyen no anunció nuevas medidas de represalia y subrayó que la UE estaba dispuesta a negociar con Estados Unidos.

Los productores del queso italiano Parmigiano Reggiano señalaron que los nuevos aranceles simplemente suponen que los consumidores estadounidenses pagarán más, ya que en realidad, el queso con denominación de origen protegida no compite con el queso estadounidense. “Los estadounidenses siguieron eligiéndonos incluso cuando el precio subió” tras una ronda anterior de aranceles de Trump en 2019, indicó Nicola Bertinelli, presidente del Consorcio de Parmigian Reggiano.

“Poner aranceles en un producto como el nuestro sólo aumenta el precio para los consumidores estadounidense sin proteger a los productores locales”, indicó.

Algunos analistas dicen que hay poco que ganar con una guerra comercial total, ni en Estados Unidos ni en otros países, ya que los aranceles pueden frenar el crecimiento y subir la inflación.

“Si Trump realmente impone aranceles altos, Europa tendrá que responder, pero la paradoja es que a la UE le iría mejor no haciendo nada”, dijo Matteo Villa, analista sénior del Instituto de Estudios Políticos Internacionales de Italia.

“Por otro lado, Trump parece entender sólo el lenguaje de la fuerza, y esto indica la necesidad de una respuesta fuerte e inmediata”, señaló Villa. “Probablemente la esperanza, en Bruselas, es que la respuesta sea lo suficientemente fuerte como para inducir a Trump a negociar y, pronto, a dar marcha atrás”.

La estrategia de Europa hasta ahora ha sido limitar la represalia a las primeras rondas de aranceles a sólo unos pocos productos con simbolismo político, como el bourbon y las motocicletas, en un intento de llevar a Estados Unidos a la mesa de negociaciones, en lugar de escalar a una guerra comercial total que podría paralizar su economía dependiente de las exportaciones.

Los economistas dicen que el próximo objetivo podrían ser las empresas tecnológicas estadounidenses. Estas caen en la categoría de servicios, donde Estados Unidos exporta más de lo que importa a Europa y, por lo tanto, estarían más expuestas a represalias.

La respuesta de Bruselas, que probablemente estará lista para finales de abril, incluye la opción de un impuesto a las gigantes digitales estadounidenses, dijo la portavoz del gobierno francés Sophie Primas.

“Vamos a apuntar a los servicios, por ejemplo, los servicios digitales que no están siendo gravados por ahora y podrían serlo, el GAFAM por ejemplo”, dijo en la radio francesa RTL, empleando un acrónimo coloquial para Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft.

El saliente canciller alemán Olaf Scholz dijo que la UE no podrá limitarse a decir que los aranceles son perjudiciales, y “debemos mostrar que tenemos músculos fuertes”.

“Pero esto es con el objetivo de un acuerdo, porque eso es lo mejor para la prosperidad en Estados Unidos, para la prosperidad en Europa y para la prosperidad en el mundo”, añadió.

“Nadie quiere una guerra comercial”

El primer ministro británico, Kier Starmer, dijo que el gobierno del Reino Unido reaccionaría con “cabezas frías y calmadas”, y señaló a líderes empresariales en Londres que espera levantar los aranceles con un acuerdo comercial con Washington.

“Nadie gana en una guerra comercial, eso no está en nuestro interés nacional”, dijo Starmer.

Japón, el aliado más cercano de Estados Unidos en Asia, planea analizar de cerca los aranceles estadounidenses y su impacto, dijo el secretario jefe del gabinete, Yoshimasa Hayashi, que evitó hablar de represalias.

 

Golpe a la economía mundial

Los mercados financieros se vieron sacudidos, y los futuros de las acciones estadounidenses caían hasta un 3% a primera hora del jueves. Una caída del 2,8% en el índice de referencia de Tokio lideraba las pérdidas en Asia. Los precios del petróleo se desplomaron más de 2 dólares por barril.

Los analistas buscaron superlativos para un paso que trastoca el orden comercial global y revierte décadas de esfuerzos para reducir aranceles a través de negociaciones comerciales y acuerdos de libre comercio.

“La magnitud del despliegue —tanto en escala como en velocidad— no sólo fue agresiva; fue una disrupción macroeconómica a toda máquina”, dijo Stephen Innes de SPI Asset Management en un comentario.

Jim Reid, de Deutsche Bank, lo llamó “reordenación radical de políticas” y dijo que Estados Unidos ahora tenía un arancel promedio de entre el 25% y el 30%, el “peor extremo de las expectativas” y el más alto desde principios del siglo XX.

Si bien las ramificaciones a largo plazo podrían incluir un desmantelamiento de las cadenas de suministro construidas durante décadas, una preocupación más inmediata es el mayor riesgo de recesión.

“La tasa arancelaria promedio de Estados Unidos sobre todas las importaciones ahora está alrededor del 22%, desde el 2,5% en 2024. Esa tasa se vio por última vez alrededor de 1910″, dijo Olu Sonola, jefe de Investigación Económica de Estados Unidos de Fitch Ratings, en un informe.

“Esto es un cambio decisivo, no solo para la economía de Estados Unidos sino para la economía global. Muchos países probablemente terminarán en recesión. Pueden descartar la mayoría de las previsiones, si esta tasa arancelaria se mantiene por un período prolongado de tiempo”, dijo Sonola.

 

Minimizar los daños

Los países asiáticos, que se encuentran entre los mayores exportadores a Estados Unidos, se comprometieron a tomar medidas rápidas para apoyar a los fabricantes de automóviles y otras empresas que probablemente resultarán afectadas.

El primer ministro de Corea del Sur, Han Duck-soo, instó a las autoridades a colaborar con grupos empresariales para analizar el posible impacto del nuevo arancel del 25% con el fin de “minimizar los daños”, según informó el Ministerio de Comercio.

El Ministerio de Comercio de China afirmó que Beijing “adoptará contramedidas con determinación con el fin de salvaguardar sus propios derechos e intereses”, sin especificar qué medidas concretas podría adoptar. El gobierno chino ha reaccionado a rondas anteriores de aumentos arancelarios imponiendo aranceles más altos a las exportaciones estadounidenses de productos agrícolas, al tiempo que limita las exportaciones de minerales estratégicamente importantes utilizados en industrias de alta tecnología, tales como los vehículos eléctricos.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró que aguardaría al jueves para tomar medidas, cuando estuviera claro cómo afectaría el anuncio de Trump a México, que al igual que Canadá quedó exento de la ronda de aranceles más reciente, en lo referente a bienes que ya calificaban bajo su acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, aunque los aranceles del 25% anunciados previamente a las importaciones de automóviles entraron en vigor el jueves.

 

“Estamos desconcertados”

Algunos países, como Australia y Nueva Zelanda , criticaron los aranceles pero dijeron que no tomarían represalias. “Eso provocaría un aumento de precios para los consumidores de Nueva Zelanda y sería inflacionario”, comentó el ministro neozelandés de Comercio, Todd McClay.

El arancel del 29% impuesto a la pequeña isla Norfolk, en el Pacífico Sur, causó conmoción. Este territorio australiano tiene una población de aproximadamente 2.000 personas y su economía gira en torno al turismo.

“Que yo sepa, no exportamos nada a Estados Unidos”, declaró el jueves a la AP el administrador de la isla Norfolk, George Plant, representante del gobierno australiano en la isla. “No cobramos aranceles a nada. Tampoco se me ocurre ninguna barrera no arancelaria que haya sido implementada, así que estamos desconcertados”.

Con información de la agencia AP

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