El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, afirmó este jueves que “no hay ninguna justificación” para la nueva tarifa del 25 % impuesta por Estados Unidos a los productos brasileños.
En una declaración pública, el canciller recalcó que Brasil respondió a todas las acusaciones planteadas por Washington y recordó que el país norteamericano acumuló un amplio superávit comercial, cifrado en 424 mil millones de dólares, durante los últimos 15 años.
Vieira afirmó que las exigencias de Washington eran inaceptables y sostuvo que el verdadero motivo del conflicto fue la negativa de Brasil a ceder ante los reclamos de la Casa Blanca. Según explicó, Estados Unidos pretendía una apertura total de sectores de la economía brasileña “sin ninguna contrapartida”.
“Lo que incomoda al gobierno de Estados Unidos es el hecho de no haberse doblegado a las pretensiones desmedidas y las peticiones irracionales presentadas en el transcurso de las negociaciones (…) En otras palabras, exigían nuestra capitulación”, sostuvo el funcionario en una rueda de prensa.
El canciller también cuestionó los argumentos de Washington sobre el Pix, el sistema brasileño de pagos instantáneos. “No hubo, por lo tanto, racionalidad en la aplicación de estos aranceles. Las alegaciones y declaraciones de las autoridades estadounidenses sobre el Pix son infundadas”, afirmó Vieira, quien agregó que todas las razones esgrimidas por Estados Unidos para justificar las nuevas tarifas “carecen de fundamento en la realidad”.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva se dirige al estrado antes de una foto grupal con los líderes del G7 y naciones invitadas durante la cumbre del G7, el pasado 16 de junio de 2026, en Evian-les-Bains, Francia.
Extensas negociaciones
Vieira señaló además que el Gobierno brasileño mantuvo abiertas las negociaciones hasta el último momento y presentó argumentos para demostrar que las medidas perjudicarán tanto a las empresas de Brasil como a los consumidores estadounidenses.
Tras la decisión de la Administración de Donald Trump, Brasil anunció que activará los mecanismos previstos en su Ley de Reciprocidad y volverá a recurrir al sistema de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio.
Vieira aseguró que Brasil venía negociando con Estados Unidos incluso antes del primer paquete de aranceles, anunciado el 2 de abril de 2025. Precisó que desde marzo de ese año ambos países mantuvieron más de 30 reuniones presenciales, virtuales y telefónicas a nivel presidencial, ministerial y técnico, incluidas 11 conversaciones con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. Según el canciller, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva “buscó el diálogo desde el primer momento” y manifestó su disposición a negociar cualquier asunto planteado por Washington, reportó G1.
El jefe de la diplomacia brasileña afirmó además que las nuevas tarifas tienen una motivación política y cuestionó las declaraciones de Marco Rubio sobre el supuesto “ego” y las “malas políticas” del presidente brasileño, al considerar que atacó “de forma grosera” al jefe de Estado de un país amigo.
La decisión estadounidense se produjo tras una investigación del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), al amparo de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, un mecanismo unilateral que Brasil considera carente de fundamentos para justificar la imposición de los nuevos aranceles.