Canadá se distancia de EU, elimina con China aranceles
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, realza su visita oficial a China con la firma de un acuerdo comercial con el presidente Xi Jinping y definió a la potencia asiática como “más predecible” que Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, ya que este último además de aumentar aranceles a diversos productos canadienses, ha expresado la idea de convertir a Canadá en el estado número 51.
El entendimiento establece que Canadá reducirá el arancel del 100% impuesto en 2024 a los autos eléctricos chinos durante el gobierno de Justin Trudeau, mientras que China hará lo propio con las tarifas de represalia aplicadas a productos de canola canadiense, que afectaron de manera directa a los productores de Saskatchewan, provincia cuyo primer ministro, Scott Moe, acompañó a Carney en la gira.
Con la nueva política, Canadá cobrará un arancel de 6.1% a la importación de autos eléctricos chinos sobre un lote inicial de 49 mil unidades, en comparación a las 41 mil 678 importadas en 2023 antes del alza tarifaria. Carney justificó el giro al señalar: “para que Canadá pueda construir su propio sector de vehículos eléctricos competitivo, vamos a necesitar aprender de socios que innovan, acceder a sus cadenas de suministro y aumentar la demanda local”.
El acuerdo también contempla “una importante inversión” de China en el sector automotriz canadiense durante los próximos tres años, como parte de lo que ambos mandatarios denominaron “una nueva sociedad estratégica”.
En materia agroalimentaria, el gobierno canadiense prevé que China reduzca los aranceles a la semilla de canola hasta una tasa combinada cercana al 15%, lo que Carney calificó como “una caída significativa respecto a la tarifa combinada actual del 84%”, en un mercado valuado en 4 mil millones de dólares. Además, expresó la expectativa de eliminar los impuestos anti-discriminación sobre el alimento de canola, así como sobre cangrejos, langosta y arvejas, a partir del 1 de marzo y hasta al menos fin de año 2026.
Durante el balance del viaje —el primero de un primer ministro canadiense a China desde 2017— Carney contrastó la relación con Pekín frente a Washington y afirmó: “en términos de cómo nuestra relación ha progresado en los últimos meses con China, es más predecible, y se ven resultados viniendo de eso”.
El acercamiento ocurre en un contexto de tensiones con Estados Unidos, derivadas de los aranceles impuestos por la administración Trump a productos canadienses como leña, acero y automóviles; así como por las declaraciones del presidente republicano sugiriendo que Canadá podría convertirse en el estado número 51, y que el tratado tripartito T-MEC entre México, Estados Unidos y Canadá es ‘irrelevante’ para su país.
Las posturas radicales de Trump en su segundo mandato, influyeron en el clima político interno canadiense, donde la llegada de Carney al poder fue interpretada como una respuesta electoral, favoreciendo así la continuidad del Partido Liberal con Carney, frente al conservador Pierre Poilievre, percibido como más cercano a Donald Trump.
Con información de agencia AP
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