DEA y Pentágono contradicen a Trump
Evaluaciones internas de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y reportes presentados por el Pentágono al Congreso concluyeron que la Operación Lanza del Sur, impulsada por el presidente Donald Trump, no ha reducido el flujo de cocaína hacia Estados Unidos, pese a los ataques militares contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en aguas internacionales, informó The Washington Post.
La DEA determinó, según documentos oficiales, que los bombardeos no modificaron de manera significativa la disponibilidad ni el precio de la cocaína en territorio estadunidense. En cambio, obligaron a las organizaciones criminales a modificar sus rutas y métodos de transporte.
“Cuando aprietas un globo por un lado, siempre se expande por el otro. Siempre encuentran los puntos débiles y los explotan”, declaró un funcionario de la DEA bajo condición de anonimato.
Desde septiembre pasado, las fuerzas estadunidenses han atacado al menos 67 embarcaciones durante la Operación Lanza del Sur. Según el diario, los bombardeos dejaron 221 muertos y han sido cuestionados por especialistas en derecho internacional, quienes los califican como posibles ejecuciones extrajudiciales.
El análisis señala que los traficantes han disminuido el uso de lanchas rápidas en alta mar y recurren cada vez más a barcos comerciales, rutas costeras y vuelos desde pistas clandestinas ubicadas en la frontera entre Colombia y Venezuela hacia Guyana y Surinam, con el fin de evitar a las fuerzas estadunidenses.
En una sesión privada con el Comité de Servicios Armados del Senado, funcionarios del Pentágono informaron que la cocaína decomisada mantiene altos niveles de pureza, un indicador de que el suministro continúa estable.
Además, la DEA reportó que el precio de la cocaína en Florida cayó alrededor de 50 por ciento en los últimos cinco años y actualmente oscila entre 13 mil y 15 mil dólares por kilogramo, otro indicio de que la oferta no se ha reducido.
Las conclusiones contrastan con las afirmaciones reiteradas de Trump, quien ha sostenido en al menos 15 ocasiones que la operación militar redujo entre 97 y 98 por ciento el narcotráfico marítimo. En abril escribió en Truth Social: “¡El 98.2% de las drogas que entran a Estados Unidos por mar se han detenido!”.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, defendió la estrategia y aseguró que la operación cumple su objetivo de “detectar, interrumpir y desmantelar” las redes del narcotráfico. “Que las organizaciones criminales adapten sus tácticas demuestra que estamos generando fricción sistémica en sus operaciones”, afirmó.
El comandante del Comando Sur, general Francis Donovan, reconoció previamente ante el Senado que los ataques “probablemente no sean la herramienta más eficaz” para combatir el narcotráfico, aunque defendió su uso como parte de una estrategia más amplia.
El informe agrega que la producción mundial de cocaína alcanzó niveles récord, impulsada principalmente por Colombia, Perú y Bolivia, lo que, según analistas, limita el impacto que puedan tener las interdicciones militares sobre la oferta de la droga en Estados Unidos.
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