La televisión china difundió un video con imágenes aéreas que muestran las secuelas del terremoto de magnitud 7 que sacudió el condado de Baqen, en la ciudad de Nagqu, en la Región Autónoma de Xizang, en el suroeste del país, el pasado 22 de octubre.
La grabación revela con claridad la sección norte de la ruptura superficial provocada por el movimiento telúrico, una grieta que se extiende a lo largo del terreno montañoso en el Tíbet.
El sismo, debido a su escasa profundidad (alrededor de 8 a 10 kilómetros), la energía destructiva se liberó directamente sobre la superficie. Esto provocó fallas geológicas visibles a simple vista, deslizamientos de tierra y una enorme fractura en el terreno montañoso que ha sido capturada recientemente en videos aéreos por geólogos chinos y medios locales.
El terremoto de magnitud 7,0 sacudió la región autónoma del Tíbet, dejando al menos 16 muertos, 32 heridos y cientos de viviendas colapsadas. Las autoridades locales desplegaron operativos de rescate en la zona cero.
Contexto científico e implicaciones
El hallazgo de este agrietamiento responde a dos realidades geológicas que confluyen en la zona:
- Extensión de la meseta (Falla Normal): A diferencia de lo que se suele pensar, este sismo no ocurrió por el “aplastamiento” directo de las placas, sino porque la meseta del Tíbet —al ser tan alta y pesada— tiende a colapsar bajo su propio peso y a estirarse lateralmente de oeste a este. Esto genera fallas normales que abren la tierra. Un equipo de geólogos liderado por el Centro Chino de Prevención de Desastres Sísmicos documentó un desplazamiento vertical en la ladera de la falla de hasta 3.5 metros tras el sismo.
- La placa india partiéndose en dos (Subterráneo): Este evento superficial coincide con estudios científicos recientes publicados entre 2024 y 2025. Investigadores descubrieron que la corteza de la placa tectónica de la India se está desgarrando de forma horizontal y partiéndose en dos mitades por debajo del Tíbet en lugar de deslizarse uniformemente debajo de la placa euroasiática. Esta debilidad estructural profunda incrementa drásticamente la actividad sísmica en toda la meseta.
- Lamentablemente, el movimiento telúrico inicial que causó esta grieta provocó el colapso de más de 300 viviendas y la muerte de al menos 16 personas en las comunidades de alta montaña.
