El ejército de Rusia lanzó la madrugada del jueves un ataque masivo contra Kiev y otras regiones ucranianas dejando al menos 15 muertos y 48 heridos en una de las ofensivas aéreas más intensas desde el inicio de la guerra.
Según autoridades locales, entre las víctimas hay cuatro niños. Equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros de varios edificios que resultaron dañados por los impactos.
La Fuerza Aérea de Ucrania detalló que fueron lanzados 598 drones, algunos de ellos señuelos, y 31 misiles de distintos tipos en todo el país. La capital fue blanco de impactos en al menos 20 puntos distribuidos en siete distritos, lo que dejó casi un centenar de edificios dañados, incluidos un centro comercial y numerosas viviendas.
“Rusia elige balística en lugar de la mesa de negociaciones”, denunció el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, en un mensaje en la red social X. “Esperamos una respuesta de todos en el mundo que han pedido paz pero ahora más a menudo permanecen en silencio en lugar de tomar posiciones de principios”.
Te Puede Interesar: Michoacán en alerta tras captura de líder criminal vinculado al CJNG
El ataque representa el primer bombardeo masivo sobre Kiev en varias semanas, justo cuando Occidente intenta reactivar las conversaciones de paz. La reciente cumbre entre Donald Trump y Vladímir Putin en Alaska no ha generado avances visibles, y crece la frustración internacional ante la falta de compromiso del Kremlin con la vía diplomática.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó la operación, alegando que se dirigió contra “bases aéreas militares y empresas dentro del complejo militar-industrial de Ucrania” mediante armas de largo alcance, incluidos misiles hipersónicos Kinzhal. “Todos los objetos designados fueron alcanzados”, aseguró Moscú.
En respuesta, la defensa aérea ucraniana interceptó 563 drones y 26 misiles. No obstante, los daños en la capital fueron considerables. Además, las autoridades rusas informaron que derribaron 102 drones ucranianos durante la noche y denunciaron ataques a dos refinerías en territorio ruso, una en Krasnodar y otra en Samara, que provocaron incendios.
Ucrania ha intensificado su producción local de armamento, muchas veces en fábricas ubicadas en zonas urbanas, donde hay más defensa antiaérea. Moscú sostiene que sus ataques buscan destruir esa infraestructura militar, aunque a menudo resultan en víctimas civiles.
La diplomacia europea también reaccionó. Kaja Kallas, alta representante de la Unión Europea, anunció que convocará al embajador ruso en Bruselas. “Ninguna misión diplomática debería ser un objetivo”, publicó en X.
La ofensiva del jueves ocurre mientras Ucrania enfrenta un nuevo avance ruso en una octava región del país. Zelenskyy volvió a pedir sanciones más severas contra Moscú y criticó la falta de acción internacional. “Todos los plazos ya se han roto, docenas de oportunidades para la diplomacia arruinadas”, declaró.
Desde Washington, Trump expresó su molestia por la lentitud de Putin en responder a la propuesta estadounidense para negociaciones directas. El presidente advirtió que tomará decisiones en dos semanas si no hay señales claras de diálogo. Mientras tanto, la guerra continúa escalando.
Con Información de Agencias