Guerra en Medio Oriente rompe bolsas y petróleo
Los mercados financieros globales registraron fuertes caídas este lunes 9 de marzo debido al impacto del conflicto armado entre Irán, Estados Unidos e Israel, que derivó en el cierre del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde transita cerca del 20% del petróleo que se consume en el mundo, provocando un repunte acelerado en los precios del crudo, superando los 100 dólares por barril.
El principal factor que presiona a los mercados es el temor de que el conflicto militar se prolongue durante varios meses y termine afectando la producción, venta o transporte de petróleo en Medio Oriente, una de las regiones clave para el suministro energético mundial.
Las alertas se encendieron a última hora del domingo, cuando los futuros del crudo Brent alcanzaron los 108.10 dólares por barril, con picos de hasta 110.7 dólares, lo que representó un incremento superior al 14% respecto a la jornada previa.
Por su parte, el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) se cotizó alrededor de 109 dólares por barril, con un alza cercana al 18% durante la jornada y niveles no vistos desde julio de 2022.
Para este lunes, el precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, se elevó un 12.8%, hasta los 104.55 dólares el barril, mientras que el de referencia en Estados Unidos, el West Texas Intermediate (WTI) subió el 13.18%, hasta los 102.81 dólares.
Sin embargo, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que los movimientos de corto plazo representan un “precio muy pequeño a pagar” para Estados Unidos, el mundo y la paz y aseguró que los precios caerán rápidamente “cuando la destrucción de la amenaza nuclear de Irán haya terminado”.
La creciente aversión al riesgo entre los inversionistas provocó caídas significativas en las principales bolsas del mundo, especialmente en los mercados más dependientes de la energía y la tecnología.
En Asia se registraron las pérdidas más pronunciadas. El índice Nikkei 225 de Japón cayó 5.2%, acumulando fuertes retrocesos durante la última semana. El KOSPI de Corea del Sur descendió 6% y llegó a activar mecanismos de emergencia conocidos como “circuit breakers” tras caídas previas de hasta 12%. En Hong Kong, el índice Hang Seng retrocedió 2.65%.
En Europa, los principales indicadores también operaron a la baja. El índice paneuropeo STOXX 600 perdió 1.0%, mientras que el FTSE 100 de Londres cayó 1.2% y el CAC 40 de Francia registró un descenso de 1.8%.
La bolsa más afectada fue la de Madrid, con una pérdida del 1.86%; seguida de París, con el 1.82%; Fráncfort, con el 1.53%; Milán, con el 1.43%; y Londres, con el 1.11%.
En Estados Unidos, Wall Street abrió la jornada con pérdidas relevantes. El índice Dow Jones cayó 576 puntos, equivalente a 1.2%, mientras que el S&P 500 retrocedió 1.19%, presionado principalmente por sectores como transporte y consumo, donde aerolíneas como United Airlines registraron bajas cercanas al 5%.
Sin embargo, dicha caída se acrecentó durante el transcurso de la mañana, cuando el Dow Jones mostró un retroceso de 1.35%, el Nasdaq caía 0.38%, el S&P 500 descendió 0.65% y el Nasdaq 100 registró una baja de 0.34%.
En México, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) inició operaciones este lunes con una caída de 2.43%, a 65,677.31 puntos (Ciudad de México, 8:25 horas), según datos de la propia institución bursátil.
La tensión energética también impactó otros mercados de materias primas. El gas natural en Europa, medido a través del índice TTF, aumentó 10.05% en la jornada, lo que incrementa los temores sobre una crisis de calefacción y mayores costos industriales en la región.
Asimismo, el aluminio alcanzó su nivel más alto en cuatro años debido a que su producción requiere grandes cantidades de energía, mientras que el acero registró un incremento de 0.61%, reflejando la presión creciente sobre los costos de manufactura a nivel global.
El encarecimiento del petróleo también impactó en los precios de combustibles refinados. Las gasolinas y gasóleos registraron incrementos de entre 10% y 15% en la jornada, mientras que desde el inicio de las hostilidades han subido hasta 66%, dependiendo del producto y del mercado. Esto se debe a que en el Golfo Pérsico se concentra un gran número de refinerías y la región es uno de los principales exportadores de combustibles, desde gasolina y diésel hasta combustible para aviones y materias primas para la industria petroquímica.
En el mercado de divisas, el euro se aprecia frente al dólar un escaso 0.22 %, y se cambia a 1.156 unidades. Respecto al peso mexicano, la divisa estadounidense se mantiene por debajo de los 18 pesos, ubicándose en 17.79 unidades.
Esta web usa cookies.