El gobierno de la República Islámica de Irán ordenó la suspensión casi total de internet y de las líneas telefónicas internacionales, una estrategia ya utilizada en contextos de protestas masivas y conflictos armados.
El apagón digital interrumpió de forma abrupta el contacto entre los 85 millones de ciudadanos dentro de Irán y la amplia diáspora asentada en Estados Unidos, Europa y otras regiones.
Hasta ese momento, pese a las severas sanciones internacionales impuestas por el programa nuclear iraní, gran parte de la población aún lograba acceder a redes sociales, aplicaciones de mensajería y páginas web bloqueadas por el régimen, mediante el uso de redes privadas virtuales.
La medida adoptada el jueves reduce de manera drástica la capacidad de documentar y difundir imágenes, videos y testimonios directos de las protestas que se extienden por todo el país, impulsadas por el deterioro económico.
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Estas manifestaciones se han convertido en el mayor reto interno para el gobierno en los últimos años. Además, el cierre de comunicaciones podría facilitar una represión más severa, en un contexto en el que el gobierno del presidente Donald Trump había advertido a Teherán sobre las consecuencias de un aumento en las muertes de manifestantes.
La incomunicación ha incrementado la angustia entre familiares y amigos en el extranjero, especialmente después de que el fiscal general iraní advirtiera el sábado que cualquier persona que participe en las protestas será considerada un “enemigo de Dios”, un delito castigado con la pena capital.

Esta no es la primera vez que Irán recurre a un apagón de este tipo. En 2019, durante las protestas provocadas por el aumento del precio de la gasolina subsidiada, el acceso a internet también fue bloqueado y, según informes, más de 300 personas murieron.
En 2022, tras la muerte de Mahsa Amini luego de ser detenida por la policía de la moral, las manifestaciones derivaron en una ofensiva represiva que dejó más de 500 fallecidos.
En el contexto actual, el servicio satelital Starlink se ha convertido en una de las pocas vías para transmitir información hacia el exterior, aunque su uso es ilegal en Irán.
Con Información de Agencias