Al menos 39 personas resultaron heridas el sábado tras uno o varios disparos de misiles iraníes sobre la región de Dimona, en el desierto de Néguev, anunciaron los socorristas israelíes.
El ejército israelí confirmó que el “impacto directo de misil” en la localidad de Dimona, en el sur de Israel, se encuentra una instalación dedicada a la investigación nuclear.
Dimona acoge el Centro de Investigación Nuclear del Neguev, principal instalación nuclear israelí, y fue atacado después de que fue bombardeado el centro de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan en la céntrica provincia de Natanz.
El video difundido por medios israelíes parece mostrar el momento en que el misil impacta la ciudad de Dimona. En las imágenes, una gran munición cae en picado desde el aire antes de que se oiga una fuerte explosión, reportó el medio Al Jazeera.
La cadena israelí Kan, citando al servicio médico de emergencias del país, informó que entre las personas que resultaron heridas en la ciudad, entre ellas, hay un niño de 10 años.
Efectivos de los servicios de emergencia se han movilizado en las inmediaciones. En la zona de Dimona y la cercana Yerucham cayeron varios fragmentos de misiles y de proyectiles de intercepción.
Israel posee armamento nuclear desarrollado a partir del uranio enriquecido en Dimona, aunque oficialmente nunca lo ha reconocido, siendo la única potencia nuclear de la región de Medio Oriente.
Atacan EU e Israel planta nuclear en Natanz
Las autoridades de Irán confirmaron un ataque contra el centro de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan, ubicado en la provincia de Natanz, presuntamente llevado a cabo por Estados Unidos e Israel. Se trata de una de las instalaciones nucleares más relevantes del país y un punto estratégico dentro de su programa atómico.
De acuerdo con el Centro Nacional del Sistema de Seguridad Nuclear iraní, hasta el momento no se ha detectado ninguna fuga de material radiactivo, por lo que no existe riesgo para la población de las zonas aledañas. El organismo aseguró que el complejo se mantiene bajo control y que continúan las evaluaciones tras el incidente.
El gobierno iraní condenó el ataque al considerarlo una acción contraria a las leyes y obligaciones internacionales, incluido el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), y advirtió sobre sus posibles implicaciones en la estabilidad regional. En ese sentido, reiteró que este tipo de acciones vulneran los principios de seguridad nuclear establecidos a nivel global.
Por su parte, fuentes militares de Israel negaron su participación directa en la operación y atribuyeron el ataque a Estados Unidos.
La radiotelevisión pública israelí Kan, citando fuentes cercanas, señaló que el bombardeo habría sido ejecutado por fuerzas estadounidenses mediante el uso de una bomba antibúnker de aproximadamente dos toneladas, diseñada para impactar instalaciones subterráneas como el complejo de Natanz.
Este hecho se enmarca en la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, la cual ha incluido ataques a instalaciones estratégicas y objetivos militares, en un contexto de creciente tensión en la región.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que fue notificado del ataque y se encuentra analizando la información disponible. De manera preliminar, el organismo coincidió en que no hay evidencia de consecuencias radiológicas tras el impacto.
Cabe recordar que no es la primera vez que la instalación de Natanz resulta afectada en el marco de las recientes tensiones, ya que previamente se habían reportado daños en otras áreas del complejo, aunque sin consecuencias nucleares.
El incidente mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una posible escalada del conflicto en Medio Oriente, especialmente por la relevancia estratégica del programa nuclear iraní.
