Revelan presuntos vínculos entre el partido de la presidenta de Perú Keiko Fujimori, Fuerza Popular, y la estructura operativo digital del dueño de La Derecha Diario, Fernando Cerimedo.
Según la investigación, el partido Fuerza Popular habría contratado a dos consultores argentinos vinculados al entorno de Cerimedo y destinado más de 658 mil soles —alrededor de 170 mil dólares— para financiar operaciones digitales encaminadas a favorecer al fujimorismo y golpear a sus adversarios políticos.
Cabe recordar que dicha estructura digital y su dueño Cerimedo es señalado como estratega de campañas de desinformación en distintos países de América Latina.
Los señalados son Esteban José de Apellaniz y Federico Javier Falco, que habrían cobrado cerca de 69 mil soles por trabajos relacionados con la estrategia digital del partido. Falco, además, aparece como exsocio de Santiago Caputo, cercano colaborador del presidente argentino Javier Milei, en la consultora MUF.
Asimismo, señalan que desde Argentina habrían administrado al menos diez páginas de Facebook que difundieron mil 41 anuncios pagados entre agosto de 2025 y junio de 2026.
De acuerdo a las indagatorias, algunas de esas cuentas difundieron acusaciones sin sustento contra dirigentes de Juntos por el Perú, mientras que en YouTube se identificaron 24 anuncios elaborados con avatares generados mediante inteligencia artificial para promover la candidatura de Keiko Fujimori.
El caso adquiere mayor relevancia por los antecedentes de Cerimedo, quien actualmente se encuentra detenido en Bolivia y cuyo nombre ha aparecido en investigaciones sobre operaciones digitales y presuntas redes de bots vinculadas con campañas políticas de la derecha latinoamericana.
También en Chile, se aprobó que una comisión investigadora esclarezca posibles conexiones entre Cerimedo y el entorno del presidente José Antonio Kast.
Por su parte, Fujimori niega tener una relación personal o laboral con Cerimedo y aseguró que nunca mantuvo comunicación con él. Sin embargo, investigaciones periodísticas documentaron que el consultor estuvo en Lima el 27 y 28 de julio, coincidiendo con la juramentación de Fujimori como presidenta, mientras también se encontraba en la capital peruana gente de su entorno político.
