La derecha se une en España y votan a favor de “fondos buitre”
El Congreso de los Diputados de España votó este 2 de octubre contra los decretos de vivienda aprobados esta semana por el Gobierno de Pedro Sánchez, en medio de protestas masivas contra los “fondos buitre” y el aumento en los precios de alquiler.
Sólo los partidos de la coalición de Sánchez, los izquierdistas PSOE y Sumar, votaron a favor, mientras que el conservador Partido Popular y el ultraderechista Vox votaron en contra. El “voto decisivo” fue el del partido de centro-derecha Junts per Catalunya, que rechazó los decretos.
El primer decreto, rechazado con 172 votos a favor y 178 en contra, proponía, a grandes rasgos: limitación a la subida del precio de los alquileres, prohibición de los desahucios hasta 2030, regulación del alquiler de temporada, prohibición a los “fondos buitre» para comprar inmuebles hasta 2028, así como incentivos financieros para inquilinos y caseros.
El segundo, rechazado con 166 votos a favor y 184 en contra, buscaba la renovación automática de los contratos de alquiler.
El desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años con movilidad reducida, ocurrió el 23 de septiembre de 2026 en el barrio madrileño de Retiro, convirtiéndose en un símbolo nacional de la crisis de la vivienda en España.
Las protestas contra la crisis de vivienda en España estallaron con el caso de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que fue desalojada de su departamento en Madrid, donde vivía desde 1956, cuando su padre firmó el contrato de arrendamiento. Tras la muerte de sus padres, ella se subrogó en esas condiciones.
Pero todo cambió en 2018, cuando la empresa Urbagestión adquirió el inmueble. Maricarmen pagaba 500 euros al mes, pero la empresa le exigió 2,650. Después ofreció bajarla a 1,650, una cifra que tampoco podía pagar con su pensión. Urbagestión llevó el caso ante tribunales, donde se falló a favor de la empresa.
El pasado 23 de septiembre, Maricarmen fue desalojada tras un cuarto intento. Salió en camilla y se la llevaron en ambulancia, en medio de decenas de personas que protestaban en el lugar.
Esta escena se convirtió en un símbolo de la crisis de vivienda, logrando convocar a decenas de miles de personas a las calles. Tras días de indignación colectiva, Maricarmen aceptó un acuerdo con la empresa para regresar con un precio de alquiler que no supere el 30% de sus ingresos.
Quienes protestan denuncian las prácticas de los llamados “fondos buitre”, especulación inmobiliaria y, en general, una retórica que ve a la vivienda como un negocio. En respuesta a estas demandas, el Gobierno de Pedro Sánchez emitió los decretos que fueron rechazados por las y los diputados hoy.
La vivienda en España no solo enfrenta problemas relacionados con las prácticas de las inmobiliarias, sino otras causas como el déficit de vivienda (especialmente pública), así como la sobrepoblación y la centralización en ciudades como Madrid.
Tras la votación en el Congreso de los Diputados varios ciudadanos invitados a la tribuna estallaron en cólera. Una mujer llamó “sin vergüenzas” a los diputados que votaron en contra y señaló: “ojalá no tengan que buscar casa a los 53 años y sin trabajo”.
Otros gritaron sin cesar: “los fondos buitre gobiernan el Congreso”, mientras arrojaron al hemiciclo octavillas en las que se denunciaba esa supuesta complicidad.
En la calle, la protesta estaba a las puertas del Congreso, en donde miles de personas abuchearon a los congresistas y gritaron: “vergüenza, vergüenza”, cuando se difundió el resultado de la votación. Hubo pancartas con imágenes de buitres, denunciando a los especuladores inmobiliarios, a los que culpan de disparar los precios.
Desde el Sindicato de Inquilinas, la plataforma que comenzó la movilización social, se advirtió que “hoy es un día de profunda esperanza, hoy es un día que no tiene nada que ver con la derrota, sino con la constatación de que se abre un nuevo ciclo político que viene desde abajo, desde el sindicalismo. Y el siguiente paso en la lucha por la vivienda es la huelga general. Es el tiempo de la política de la gente, de hacer la política valiente desde la calle y de conseguirla. Ahora empieza la verdadera legislatura de la vivienda que ha fracasado en este Congreso. Pero no continúa sólo en la Puerta del Sol, continúa en cada barrio”.
“Hay una desconexión irreparable entre lo que quiere la gente y lo que votan los partidos en un Congreso secuestrado”, afirmó el Sindicato de Inquilinas, que convocó a nuevas protestas este sábado en Madrid y decenas de otras ciudades en España.
En asamblea, el Sindicato de Inquilinas decidió mantener la acampada en la emblemática Puerta del Sol hasta que se lleve a cabo una huelga general, mientras en varias ciudades inconformes exigieron el fin a la especulación inmobiliaria.
Según el Banco de España, el país, de unos 50 millones de habitantes, arrastra un déficit de unas 700 mil viviendas. El alquiler medio casi se ha duplicado en los pasados 10 años. El precio medio por metro cuadrado ha subido de 8.20 euros en 2016 a 15.1 (17.15 dólares) este año, según el portal inmobiliario Idealista.
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