El Papa León XIV lanzó este domingo un nuevo llamado a la paz en medio de la creciente tensión en Oriente Medio, marcada por el conflicto entre Irán e Israel.
Durante el rezo del Ángelus por el V Domingo de Cuaresma, el pontífice advirtió sobre las consecuencias humanitarias de la violencia y señaló que las guerras “son una vergüenza para toda la humanidad”. Subrayó que el sufrimiento de las víctimas civiles no puede ser ignorado y que sus efectos impactan a toda la comunidad internacional.
El pronunciamiento ocurre en un contexto de escalada de tensiones en la región, donde el enfrentamiento indirecto entre Irán e Israel -a través de ataques, amenazas y operaciones en distintos frentes- ha elevado la preocupación por un conflicto de mayor alcance.
Ante este escenario, el líder de la Iglesia Católica reiteró su llamado a frenar las hostilidades y a buscar salidas mediante el diálogo. Insistió en que la paz solo puede construirse a partir del respeto a la dignidad humana y de acuerdos que permitan reducir la violencia.
El mensaje también incluyó una invitación a la comunidad internacional y a los creyentes a mantener la atención sobre las víctimas de los conflictos armados, así como a impulsar iniciativas que favorezcan la convivencia y la estabilidad en la región.