El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió ayer al primer ministro de Israel y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, que sean “más discretos” con las operaciones militares contra Líbano para facilitar las conversaciones entre Washington y Teherán. El republicano se mostró “muy optimista” sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo de paz con Irán.
El jefe de la Casa Blanca declaró durante una entrevista con NBC News que el premier israelí “lo va a mantener en secreto. Creo que tenemos que ser un poco más discretos”, al sugerir que le pidió reducir sus operaciones militares en ese territorio para mantener la frágil tregua acordada por dos semanas.
En este contexto, el mandatario añadió que se sentía “muy optimista” por cerrar un acuerdo de paz con la república islámica después del alto el fuego.
Trump dijo a la cadena informativa durante una llamada telefónica que los líderes iraníes son “mucho más razonables” en privado, pero amenazó que si no alcanzan un acuerdo va a ser “muy doloroso”.
Horas después, en una publicación en redes sociales, el presidente afirmó: “Irán está haciendo un trabajo pésimo, incluso deshonroso, según algunos, al permitir que el petróleo pase por el estrecho de Ormuz. ¡Ese no es el acuerdo que tenemos!”
El líder supremo iraní, el ayatollah Mojtaba Jamenei, reiteró que su país logró la victoria en el conflicto bélico y defendió que, pese a que no buscan la guerra, no renunciarán a sus derechos.

Habitantes de Teherán, capital de Irán, realizaron una marcha en recuerdo al líder máximo, Ali Jamenei, asesinado en el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
“No buscamos la guerra y no la queremos”, remarcó en un comunicado leído en televisión estatal, a 40 días de la muerte de su padre y predecesor en el cargo, Ali Jamenei, asesinado en un bombardeo en el primer día del conflicto.
“Pero no renunciaremos a nuestros derechos legítimos bajo ninguna circunstancia y, en este sentido, consideramos el frente de resistencia en su conjunto”, añadió, en aparente referencia a Líbano, donde el movimiento chiíta Hezbollah, al que apoya la república islámica, resiste las agresiones del ejército israelí.
El jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán, Mohamad Eslami, reiteró que Teherán no detendrá el enriquecimiento de uranio, una de las principales exigencias de Washington y Tel Aviv para las negociaciones.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, consideró que los bombardeos israelíes en Líbano hacen que las negociaciones “no tengan sentido.
“Nuestro dedo sigue en el gatillo, Irán nunca abandonará a sus hermanos y hermanas libaneses”, agregó el mandatario, en vísperas de las conversaciones previstas para este fin de semana en Islamabad, Pakistán, donde aterrizó la delegación iraní encabezada por el canciller Abbas Araghchi y el presidente del Parlamento, Mohamad Baqher Qalibaf.
Araghchi acusó a Netanyahu, de resistirse a un alto el fuego porque ello implicaría su encarcelamiento; al tiempo que Pakistán calificó al gobierno israelí de “malvado y una maldición para la humanidad” por cometer “genocidio” en medio de los intentos de negociación e insistió en que el alto el fuego se debe aplicar “en todas partes, incluido Líbano”.
La agencia de noticias iraní Irna informó que el jefe del Consejo de Relaciones Exteriores, Kamal Kharrazi, murió a causa de las heridas sufridas durante ataques aéreos estadounidenses e israelíes la semana pasada.
CBS reportó que Estados Unidos ha perdido ocho drones MQ-9 Reaper en Medio Oriente desde el 1º de abril, lo que eleva a 24 el número total de estos artefactos derribados.