Señalan a Marruecos como causante de la crisis migrante
El grupo Sumar, aliado del Gobierno español, envió hoy una carta al Relator Especial de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos de los Migrantes, en la que implícitamente señaló a Marruecos ante la crisis de Ceuta.
Sumar pidió al Relator Gehad Madi que examine la responsabilidad de Marruecos en la crisis migratoria de Ceuta, que dejó un saldo parcial de 67 personas muertas, y más de 50 mil irregulares que retornaron al país magrebí.
Argumentó que la llegada de 50 mil personas procedentes de Marruecos, no es «compatible» con el flujo migratorio «ordinario» y podría indicar «una facilitación activa por parte de las autoridades marroquíes».
«Detrás de estas cifras hay personas cuyo derecho a la vida y a una migración segura no parece haber sido protegido en ningún momento del trayecto», denunció Sumar.
Por su parte, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, del conservador Partido Popular, dijo este sábado que «nos congratulamos que se hayan iniciado los retornos, pero Ceuta no ha logrado la normalidad».
Aseguró que hay varios miles de personas que deben ser retornadas y todavía existe un clima marcado por la inquietud y la preocupación.
El asunto trascendió a la política internacional y cada vez son más los analistas en España que apuntan a Estados Unidos e Israel, con la implementación por parte de Marruecos, para intentar desestabilizar al país ibérico.
De hecho, el presidente estadounidense, Donald Trump, se mofó del caso, al indicar que si los demócratas asumen el poder, en tres años el gigante norteño estará igual que España, “invadido por decenas de miles de inmigrantes”.
No se hizo esperar la reacción del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien señaló al Gobierno de Pedro Sánchez por su respaldo a los “terroristas” en el Medio Oriente, en particular en Palestina y el Líbano.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, al igual que Dinamarca, pidió el cierre de la zona Schengen para España, ante lo cual Sánchez demandó respeto y ética.
El jefe del Ejecutivo español, sin embargo, recibió muestras de respaldo de Alemania, Francia y Reino Unido, aunque de todas formas solicitó a la Comisión Europea una reunión urgente de ministros del Interior, que presumiblemente se efectuaría el próximo lunes en Bruselas.
Sánchez condenó la invasión migratoria en Ceuta desde Marruecos y en una comparecencia pública consideró la llegada masiva personas de forma irregular, como un ataque y «una violación de la integridad territorial de España».
Consideró que lo sucedido marca una lectura interesada por parte de las mafias que trafican, con seres humanos de la sentencia del Tribunal Supremo, que impedía el retorno en caliente de las personas que lleguen a nado.
Soldados del ejército español patrullan en vehículos militares desde el pasado jueves 30 de julio, tras ser desplegados en el enclave español de Ceuta.
España se vio obliga también a cerrar las fronteras con Melilla, la ciudad autónoma contigua, a donde según distintas versiones, llegaron unas 500 personas con los mismos propósitos migratorios. Ya fueron reabiertas.
Marruecos repitió una acción similar a la de 2021. Entonces, ante la decisión española de atender clínicamente en Logroño a Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, ante lo cual, Rabat abrió sus controles para permitir que 10 mil personas desbordaran los límites territoriales con Ceuta.
Como telón de fondo ahora, según expertos, puede estar la reciente visita de Sánchez a Argelia, un país con el cual Marruecos tiene una permanente rivalidad.
De acuerdo con la óptica española, Ceuta y Melilla son ciudades autónomas pertenecientes al país ibérico desde hace más de 500 años. Sin embargo, Rabat las reclama por motivos geoestratégicos, económicos y nacionalistas.
El Estado marroquí considera que son «presidios ocupados» o reliquias coloniales.
Esta web usa cookies.