La encuesta más reciente de “De las Heras Demotecnia” mostró el respaldo ciudadano al operativo desplegado por el Gabinete de Seguridad el pasado 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco, que culminó en la muerte de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”.
Cabe recalcar que el ejercicio demoscópico fue realizado a través de una encuesta telefónica a nivel nacional el pasado 23 de febrero, contemplando como universo de análisis a personas mayores de 18 años con línea telefónica fija.
Al respecto, el estudio reveló que 8 de cada 10 mexicanos se enteraron de la operación del fin de semana, lo que refleja un alto nivel de atención pública en torno a la acción del Gobierno Federal.
Asimismo, la mayoría de los encuestados calificaron al operativo entre 8 y 10, lo que refleja la percepción mayoritariamente positiva sobre la estrategia y su ejecución.
Finalmente, el sondeo destacó un positivo impacto directo en la imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum, ya que, para el 56% de los mexicanos, la opinión que tenían de la mandataria mejoró después de la intervención, lo que sugiere que el operativo fortaleció su posicionamiento ante la opinión pública.
Recuento de daños
En el recuento de los daños del pasado domingo 22 de febrero durante el operativo en contra de Nemesio Oseguera, ‘El Mencho’, además de la enorme pérdida de vidas humanas, sale a la luz el factor sorpresa por parte de la Guardia Nacional en el plan de acción en contra del capo.
De acuerdo a la información, el operativo para capturar a Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, abarcó más de cuatro kilómetros a la redonda del Country Club de esta localidad, y tendieron un cerco en todos los puntos por donde el capo podía evadirse.
El jefe del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) huyó de su cabaña, la número 39, y habría recorrido al menos dos kilómetros en una camioneta por brechas y caminos empedrados que conducen a una zona boscosa, pero fue inútil.
Según testimonios, mientras las fuerzas federales avanzaban para capturar a El Mencho, la mayor parte de sus escoltas, que estaba alojada en las cabañas de La Loma, fue sorprendida y trató de frenar el avance de las tropas del Ejército y la Guardia Nacional encendiendo los pastizales que van desde los terrenos del Country Club hasta los del Rancho Pinto, que forman parte de una misma propiedad separada por lo abrupto del terreno, pero conectadas por brechas.
Vecino discreto
Oseguera tenía en la cabaña 39, uno de sus santuarios, y decenas de sicarios pernoctaban en las casas de La Loma. A sus vecinos les parecía “una persona tranquila”.
Sin embargo, además de los hechos de violencia que el domingo alteraron la zona montañosa y campirana a la que cientos de visitantes arriban cada fin de semana –hay quienes la consideran el Valle de Bravo de los jaliscienses–, el lunes, personal de la Fiscalía General de la República (FGR) y del Ejército realizó diligencias, como parte de la carpeta de investigación FED/FEMDO/FEIDICS-JAL/0000230/2026, en las cabañas de La Loma, abandonadas de manera abrupta, pero donde quedó huella de cómo dormían los sicarios y la manera en que vigilaban el entorno, así como del uso de armas de fuego y explosivos con los que trataron de evitar la captura de su jefe.
Arde Tapalpa, El Grullo, Villa Purificación, Autlán
Al filo de las 7 de la mañana, el sonido de los helicópteros alteró la tranquilidad de Tapalpa, un pueblo mágico que se localiza en la zona serrana de Jalisco. Los testimonios de habitantes y empleados de los hoteles y centros recreativos se narran con miedo. Todos sabían que el control de todo estaba –aunque nadie afirma que ya haya terminado– en manos de los integrantes del CJNG y que El Mencho y su gente se movían entre Tapalpa, El Grullo, Villa Purificación y Autlán.
El acceso principal del Country Club, que se localiza a cinco kilómetros del centro de esta comunidad tiene techos de teja, y en muchas construcciones sus paredes se levantaron con adobe que luego pintaron de blanco con una franja marrón, lo que hace de este sitio una comunidad llamativa, atractiva para el turismo. Tranquila en apariencia, se vive lo que se conoce como pax narca.
El domingo esa paz se rompió; gran número de integrantes del Ejército y de la Guardia Nacional se desplegó por tierra y aire, a pie-tierra, en vehículos artillados o en helicópteros para enfrentar a las huestes de Oseguera Cervantes, cuya organización es considerada por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) como la tercera más peligrosa del mundo.
Los pobladores que quisieron contar parte de lo que sucedió ese día dieron cuenta de cómo las fuerzas federales desplegaron un cerco que abarcó más de cuatro kilómetros. Rodearon todo el Country Club y expandieron su operación hasta los límites de los terrenos de las cabañas de La Loma y las de Los Pastores.
En las habitaciones de La Loma, ubicadas a dos kilómetros de distancia del Country Club, estaba el círculo de seguridad de El Mencho, listo para entrar en acción. Pero la operación castrense los tomó por sorpresa, y así lo muestra el desorden en cada una de las habitaciones de las fincas: continúan las camas destendidas, colchas y sábanas regadas, comidas preparadas abandonadas en platos o en sartenes, comida ya podrida en envases o en el piso.
En algunos casos hay vidrios rotos, huellas de sangre en el suelo, una enorme cantidad de latas de bebidas energizantes, cientos de toallas esparcidas, ropa de marca tirada, tanto camisas como pantalones y hasta ropa interior. Y en los caminos empedrados decenas de casquillos de balas calibre 50.
En el exterior de las construcciones se observó una camioneta sin placas, abandonada, con huellas de sangre en la batea y dos juegos de llaves en el tablero, como si hubiera quedado esperando que alguien la echara andar; también una motocicleta con su fuselaje golpeado, el embalaje de una caja de madera que guardó 800 cartuchos calibre 7.62×51 usadas en ametralladoras o rifles de combate.
En los terrenos donde presuntamente se realizó la persecución que dio como resultado la detención y posterior fallecimiento de El Mencho, los pastizales se quemaron y sobre ellos quedaron lo que para algunos especialistas de fuerzas armadas son explosivos artesanales conocidos como submunición tipo bomblet, cuyos fragmentos se consideran potencialmente peligrosos. Incluso, pedazos de piezas aparentemente detonadas, ya que todavía pueden contener carga remanente, elementos de iniciación activos y componentes sensibles al movimiento.
Vanos intentos para contener el avance
Los fragmentos de bomblet quedaron en los terrenos de las cabañas de La Loma, donde según los testimonios recogidos, los integrantes del CJNG intentaron contener el avance de las tropas y la captura de su líder, pero fue inútil; en ese lugar de descanso quedaron rastros de fogatas, de asadores listos para utilizarse o en funcionamiento cuando se desató el enfrentamiento, el caos y la aprehensión de El Mencho, mientras en 20 entidades del país células de sicarios desataban el caos. En Jalisco 25 integrantes de las fuerzas armadas eran abatidos.
El lunes, una vez que se retiró la mayor parte de los bloqueos, activados con vehículos incendiados, con los que el CJNG también pretendió impedir el paso de las autoridades en la carretera Tapalpa-San Gabriel, llegaron peritos de la FGR y personal militar a realizar diligencias en el Country Club y en las cabañas de La Loma (totalmente abandonadas). El rastro que lo confirma, un fragmento de papel que indica la realización de indagatorias dentro de la carpeta de investigación FED/FEMDO/FEIDICS-JAL/0000230/2026, aunque ninguna casa quedó asegurada o con sellos que impidieran el acceso de los curiosos.


