Aprueban nacionalidad única para aspirantes a Presidencia
Intenso debate en la Cámara de Diputados para aprobar la reforma constitucional enviada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, que prohíbe la doble nacionalidad para quienes aspiren a la Presidencia de la República.
Fueron 11 horas de discusiones para exigir que la nacionalidad mexicana sea única para los candidatos a la Presidencia, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México; el dictamen fue turnado al Senado.
Con abrumadora mayoría de 334 votos a favor, 109 en contra y una abstención, de la diputada independiente Guadalupe Mendoza Arias, la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular la reforma a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución en materia de nacionalidad única. La iniciativa, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, establece que quienes busquen encabezar los Poderes Ejecutivos federal o estatales deberán renunciar a cualquier otra nacionalidad antes de solicitar su registro como candidatos.
El proyecto fue respaldado por Morena, PT y PVEM, mientras que PAN, PRI y MC votaron en contra. El debate se extendió durante 11 horas y estuvo marcado por fuertes confrontaciones entre legisladores, con acusaciones cruzadas sobre soberanía, lealtad nacional y crimen organizado.
Al defender el dictamen, el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Leonel Godoy, sostuvo que la reforma busca garantizar que quienes ocupen la titularidad del Poder Ejecutivo no estén sujetos a intereses derivados de una segunda nacionalidad. Por su parte, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, señaló que la modificación busca reforzar la soberanía nacional y evitar posibles injerencias externas.
Desde la oposición se cuestionó que la doble nacionalidad sea utilizada como criterio para determinar la lealtad hacia México. Legisladores del PAN, PRI y MC argumentaron que contar con dos nacionalidades no determina el compromiso de una persona con el país y señalaron que existen mexicanos en el extranjero que poseen doble nacionalidad por circunstancias familiares, laborales o de nacimiento.
La reforma no elimina la doble nacionalidad para los mexicanos en general. La restricción se concentra en quienes aspiren a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Además, durante el ejercicio del cargo, las personas titulares no podrían adquirir o solicitar otra nacionalidad, utilizar un pasaporte o documento de identidad extranjero, ejercer derechos políticos ante otro Estado ni acogerse a su protección diplomática.
De aprobarse el proceso constitucional, las nuevas disposiciones serían aplicables a partir del proceso electoral de 2028 y no afectarían a quienes ya se encuentren ejerciendo alguno de los cargos al momento de la entrada en vigor. El siguiente paso corresponde al Senado de la República, donde deberá continuar el análisis y discusión de la reforma.
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