Las y los ciudadanos mexicanos adultos calificaron con 8.6 puntos la satisfacción con la vida en general en una escala de –10 a 10, de acuerdo con los Indicadores de Bienestar Autorreportado de la Población Urbana del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Estos datos, que forman parte del Módulo de Bienestar Autorreportado, cuyo objetivo es generar información sobre las dimensiones del bienestar de la población mexicana en entornos no rurales, arrojan que, en junio de 2025 la población urbana a partir de los 18 años calificó de manera positiva su satisfacción general, medición que resulta de la evaluación de 18 aspectos o dominios específico de las personas.
En el periodo mencionado, el INEGI identificó cuatro de estos dominios con promedios superiores a la satisfacción con la vida en general. Se trata “libertad para decidir sobre su vida”, con 9.1; “vivienda”, con 8.9 y “relaciones familiares y “actividad principal que realiza”, ambos con 8.8 puntos.
Los dominios que alcanzaron un promedio igual al de satisfacción con la vida en general fueron “perspectivas a futuro” y “logros en la vida”.
Sin embargo, aquellos que presentaron niveles por debajo del promedio general fueron: “salud mental o emocional y amistades”, con 8.5; “pertenecer a su comunidad”, con 8.3; nivel de vida, vecindario y situación o relación afectiva”, con 8.2; “salud física”, con 8.1; “tiempo libre”, con 8.0; “ciudad”, con 7.7; “calidad del medio ambiente en su entorno”, con 7.2 y “seguridad ciudadana” con 6.2.
Estos valores positivos “refleja[n] predominio de emociones favorables y sugiere[n] mayor bienestar emocional”, explicó el INEGI.
Por ejemplo, el indicador con mayor nivel en este módulo es el relativo a la afirmación “Soy una persona afortunada”, con 9.4 puntos, lo que refleja una satisfacción plena por parte de la población que vive en entornos urbanos, con un promedio similar entre hombres y mujeres.
Respecto al balance anímico, factor que se contruye con base en la prevalencia de cinco emociones o estados de ánimo que se consideran positivos y sus cinco opuestos, en junio de 2025 alcanzó un promedio de 5.4. En este caso, los hombres reportaron mayores estados de ánimo positivos, con un promedio de 5.7, mientras que las mujeres presentaron más estados negativos, con un balance general de 5.2 puntos.
Finalmente, sobre la dimensión la eudemonía, la tercera dimensión fundamental del bienestar subjetivo, que “refleja el sentido de propósito, autonomía, fortaleza y realización personal”, las afirmaciones con las que la población adulta estuvo más de acuerdo fueron “soy una persona afortunada”, con 9.4 y “soy libre para decidir mi propia vida”, con 9.3.
Por su parte, el enunciado “cuando algo me hace sentir mal, me cuesta volver a la normalidad”, fue el que obtuvo el valor más bajo, con 5.0 en promedio.