Desinfla Sheinbaum supuesta invitación al rey Felipe VI
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró que fue Gabriela Cuevas, representante del gobierno para la Copa Mundial de Fútbol, quien envió cartas de invitación a “todos los países del mundo” y no solo al rey Felipe VI.
“Se envió invitación a todos los países del mundo; a todos, todos, todos para que vinieran al mundial y ahí pues estaba el rey de España, pero son todos los países con los que tiene México relación”.
-¿Si viene el rey, se reuniría con él?
-Ya veremos.
Así, lo que en primera instancia, pareció una mano tendida para acercar nuevamente las relaciones entre México y España tras varios años de desencuentros se ha desinflado con la explicación que ha dado la presidenta, Claudia Sheinbaum, este jueves.
La mandataria confirmó que, en efecto, se envió desde su Gobierno una invitación al Mundial de Futbol 2026 que se celebrarán en territorio mexicano a Felipe VI. Sin embargo, matizó que el ofrecimiento se le hizo a todos los países con los que México tiene relación, entre ellos España, sin referirse a que el gesto fuera un acercamiento para suavizar las relaciones tras las disputas por el perdón por la Conquista que tanto ella como el expresidente, Andrés Manuel López Obrador, llevan exigiendo desde 2019.
La casa real dio a conocer que recibió una invitación al torneo para el rey a principios de febrero, que La Zarzuela recibió “con agrado” dentro del “marco de la relación fraternal de amistad entre los dos países”. En su carta a Felipe VI, Sheinbaum destaca que este evento deportivo “constituye una coyuntura propicia para evocar la profundidad y el carácter singular de los vínculos entre México y España, forjados por una hermandad histórica y sustentados en el legado compartido de la lengua, la cultura y la memoria colectiva que está repleta de grandes muestras de solidaridad, empatía y una visión humanista entre nuestros pueblos”, explicó La Zarzuela.
Sin embargo, Sheinbaum ha restado importancia a la misiva, matizando que no ha sido exclusiva para España. “[La representante del Gobierno de México para la Copa Mundial de la FIFA] Gabriela Cuevas envió a todos los países del mundo —a todos, todos, todos— una invitación para que vinieran al Mundial y ahí estaba el rey de España, pero son todos los países con los que tiene México relación”, precisó. Al cerrar la rueda de prensa, una periodista consiguió hacerle una última pregunta. “Cuando llegue el rey de España a México, ¿usted se reunirá con él?”, inquirió. “Ya veremos”, se despidió la presidenta Sheinbaum con una sonrisa.
La invitación se dio a conocer después de que este lunes Felipe VI reconociera en una rueda de prensa que durante la Conquista “hubo mucho abuso” y “controversias éticas” por parte de los colonizadores españoles a las comunidades originarias. Este gesto, demandado desde el sexenio de López Obrador y reclamado todavía por la Administración de Sheinbaum, ahondó en el deshielo entre México y España después de varios roces diplomáticos en torno al reconocimiento de la violencia que supuso la llegada de los españoles en 1519.
Las palabras del rey español suavizaron los choques que ha habido durante los últimos siete años. La fricción comenzó a los tres meses de que López Obrador asumiera el Gobierno, cuando mandó una carta a Felipe VI en la que le instaba a reconocer los atropellos que las autoridades mexicanas consideran que se cometieron durante la Conquista y a pedir disculpas por ellos. España dijo en un comunicado que lamentaba “profundamente” la publicación de la carta y que rechazaba “con firmeza” el argumento de la misma. Durante todo el mandato de López Obrador, el reconocimiento del perdón estuvo presente en las relaciones políticas como un pendiente para las autoridades mexicanas. “Hay quien dice que lo que pasó ya se olvidó, pero hay todo un movimiento de gente que derriba estatuas, en Estados Unidos, por ejemplo. Esos sentimientos existen todavía. Nosotros enviamos una carta [al rey de España] de manera respetuosa y ni siquiera tuvieron la delicadeza de responderla. Les faltó humildad”, dijo el entonces presidente en la conmemoración en 2021 de los 500 años de la derrota de los mexicas.
Sheinbaum tampoco olvidó la afrenta a su predecesor y mentor político. La mandataria llevó el desaire a un punto de inflexión al no invitar a la casa real a su toma de posesión el 1 de octubre de 2024, en un evento donde había representación diplomática internacional. “Nunca estuvimos de acuerdo con la manera en la que respondieron y estábamos de acuerdo con la carta que había enviado el presidente López Obrador y pues todavía seguimos esperando esta respuesta”, dijo Sheinbaum desde Palacio Nacional.
Desde entonces, pequeños gestos han ido sanando la fricción. La hija de Felipe VI, la princesa Leonor, se pronunció sobre su admiración a México cuando se entregó el premio Princesa de Asturias a la fotógrafa Graciela Iturbide y el Museo Nacional de Antropología. “Algún día espero tener la suerte de adentrarme en ese bosque de Chapultepec y admirar más de 3,000 años de historia. Y ver la Piedra del Sol. Y tantas muestras de vida olmeca, zapoteca, maya, mixteca… Hoy México está muy presente”, expresó la princesa. El acercamiento decisivo lo dio el pasado octubre José Manuel Albares, ministro de Exteriores español. “La historia compartida entre España y México, como toda historia humana, tiene claroscuros. Ha habido dolor e injusticia hacia los pueblos originarios. Hubo injusticia, justo es reconocerlo y lamentarlo. Esa es parte de nuestra historia compartida, no podemos negarla ni olvidarla”, aseguró.
Ahora el Mundial de Fútbol 2026 se había posicionado como el siguiente escenario para un nuevo acercamiento, pero la presidenta ha salido a aclarar que el encuentro es una cita con todas las naciones, sin matizar lo que significará para las futuras relaciones con España.
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