Hallan ciudad maya virgen en Calakmul; la nombran Minanbé, ‘no hay camino’
Un equipo de arqueólogos mexicanos y eslovenos descubrió una antigua ciudad maya prácticamente intacta al norte de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, en Campeche, un hallazgo que ha sido considerado relevante por la conservación de sus estructuras y la presencia de monumentos con escritura jeroglífica.
El sitio fue bautizado como Minanbé, nombre derivado del maya yucateco mina’an be, que significa “no hay camino”, en alusión a las difíciles condiciones de acceso al asentamiento, completamente cubierto por la selva y sin huellas visibles de ocupación reciente.
El descubrimiento fue encabezado por el arqueólogo Ivan Šprajc, quien junto con especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y colaboradores internacionales, documentó un asentamiento de aproximadamente 15 hectáreas con características urbanas bien definidas. Entre ellas destacan plazas, estructuras palaciegas y religiosas, terrazas y sistemas de canalización hidráulica.
De acuerdo con los investigadores, la ciudad tuvo su mayor desarrollo durante el periodo Clásico Tardío y Terminal (600–900 d.C.), una etapa clave en la historia de las civilizaciones mayas. El análisis preliminar sugiere que el sitio formaba parte de una red regional con cierto nivel de jerarquía política y económica, vinculada a la producción y el intercambio de bienes.
Uno de los hallazgos más relevantes es la presencia de 14 estelas y altares, algunos con inscripciones jeroglíficas aún visibles pese a la erosión. Estos monumentos fueron localizados alineados a lo largo de una calzada que conecta distintos sectores del asentamiento, lo que refuerza la idea de una planificación urbana compleja.
Entre las estructuras destaca un templo piramidal de más de 13 metros de altura, asociado al estilo arquitectónico Río Bec, así como la denominada Estela 1, que muestra una escena de decapitación y contiene una fecha correspondiente al año 849 d.C., lo que podría situar parte del conjunto monumental hacia el final del periodo de ocupación del sitio.
Los especialistas también documentaron altares redondos y rectangulares, algunos aparentemente fragmentados de forma intencional, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre posibles conflictos o transformaciones políticas ocurridas en la región antes del abandono del asentamiento.
A través de técnicas como fotogrametría y análisis de imágenes LiDAR, el equipo logró reconstruir digitalmente los monumentos y avanzar en la lectura de los textos jeroglíficos, que están siendo estudiados por epigrafistas especializados.
El hallazgo de Minanbé se suma a otros descubrimientos recientes en la región de Calakmul y refuerza la evidencia de que las Tierras Bajas Mayas Centrales estuvieron densamente pobladas y organizadas durante su época de mayor esplendor, aunque aún quedan interrogantes sobre las causas de su colapso y las dinámicas de poder que marcaron su historia final.
Esta web usa cookies.