Hallazgo de la Cueva Mundo Zoque: 179 piezas prehispánicas
El director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Joel Omar Vázquez Herrera, informó que, el pasado mes de enero de este año, el guía local, Jairo Díaz, dio aviso a las autoridades del importante hallazgo, la Cueva Mundo Zoque, la cual contenía piezas prehispánicas.
Luego de la denuncia del guía, el Instituto decidió enviar a uno de sus hombres a verificar los datos enviados por Jairo Díaz, quien comprobó y realizó el hallazgo arqueológico que se ubica en el municipio de Cintalapa, Chiapas, denominado “Cueva Mundo Zoque”.
En el sitio, entre febrero y junio, se localizaron 13 ofrendas que albergan 179 piezas prehispánicas que habrían sido elaboradas en el periodo Clásico Tardío.
“Es importante señalar que en la misma cueva encontramos estalactitas y estalagmitas modificadas para asemejar figuras humanas o las fauces del monstruo de la tierra. Sobre la iconografía hemos encontrado, sobre todo: jaguares, tecolotes, representaciones humanas y motivos vegetales, como espinas de ceiba, en la cerámica que hemos encontrado”, señaló Vázquez Herrera.
Apuntó que para resguardar el sitio el INAH colabora con las Secretarías de Cultura del Gobierno de México y de Turismo de Chiapas, así como con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Asimismo, al ampliar los detalles del maravilloso hallazgo dijo que fue localizada en Chiapas una antigua cueva ceremonial vinculada con la cultura zoque, de la que fueron recuperadas 179 piezas prehispánicas distribuidas en 13 ofrendas.
La Cueva Mundo Zoque, se ubica en la comunidad General Lázaro Cárdenas, en el municipio de Cintalapa, según los especialistas, la gruta se encuentra aproximadamente 20 metros bajo tierra y tiene una extensión de 100 metros. Habría funcionado como un sitio de peregrinaje y espacio ceremonial al que acudían los pueblos zoques para realizar peticiones relacionadas con las lluvias y las buenas cosechas.
Uno de los objetos más maravillosos encontrados es un sahumador de aproximadamente 32 centímetros de largo, decorado con la representación de un quincunce, símbolo relacionado con los cuatro rumbos del universo, y una serpiente en el extremo de su mango, entre otros motivos identificados en la cerámica aparecen jaguares, tecolotes, representaciones humanas y elementos vegetales señaló el director del INAH.
Asimismo, apuntó que las cuevas tenían una importancia muy especial dentro de la cosmovisión mesoamericana, pues eran consideradas entradas o puertas al mundo de los muertos y espacios destinados a ceremonias vinculadas con las lluvias.
Reveló Vázquez Herrera que el descubrimiento aporta información sobre un periodo de escasez de agua, sequías y transformaciones sociales que afectaron a las poblaciones zoques durante aquel espacio de tiempo Clásico Tardío.
Según el experto señala que la evidencia arqueológica apunta a que algunos asentamientos fueron abandonados durante ese periodo, mientras que las cuevas de la región se convirtieron en lugares de refugio y espacios ceremoniales para comunidades que enfrentaban la falta de agua.
Asimismo, el director del INAH señaló que el hallazgo puede ayudar a comprender mejor un episodio poco estudiado de la historia mesoamericana: el colapso de las poblaciones zoques, ocurrido en un contexto de cambios climáticos y prolongadas sequías.
Como parte de las siguientes etapas de investigación se contempla realizar un estudio mediante tecnología LiDAR, un escaneo en 3D y análisis de los contenidos de urnas y cajetes recuperados en el sitio.
Puntualizó que se encontraron restos de carbón en algunas vasijas, material que permitirá realizar estudios para determinar con mayor precisión la antigüedad de los vestigios.
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