“Nunca más” una masacre como la de Tlatelolco: Sheinbaum
Han transcurrido 58 años desde aquel rojo atardecer del 2 de octubre, rememora la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo la masacre de aquella triste tarde en Tlatelolco.
Sheinbaum Pardo afirmó que actualmente no existe represión desde el Estado mexicano ni restricciones a la libertad de expresión, en contraste con la represión del movimiento estudiantil ordenada durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz.
La mandataria abrió con la consigna “2 de octubre no se olvida” y recordó la fecha como “uno de los episodios más dolorosos de la historia de México. La represión a un movimiento estudiantil en la Plaza de Tlatelolco”.
Durante su conferencia matutina, la mandataria rechazó las afirmaciones sobre una supuesta falta de libertad de expresión en México. “Eso no ocurre ahora, no hay represión desde el Estado mexicano, de ningún tipo, por más que quieran decir que ‘no hay libertad de expresión’, ‘que se coarta la libertad’, es absolutamente falso”.
Como ejemplo, mencionó el encuentro América Libre, realizado el miércoles 30 de septiembre en la Ciudad de México, en el que participaron representantes de organizaciones y partidos de derecha de distintos países.
Al respecto, sostuvo que su gobierno no utiliza a las fuerzas del Estado para reprimir a quienes se manifiestan. “Hay libre manifestación, libre expresión de ideas, libertad de prensa”.
Asimismo, señaló que algunos medios de comunicación difunden información que calificó como “mentiras” sin que las autoridades impidan su publicación, lo que, a su juicio, demuestra el respeto a esas libertades.
La presidenta también contrastó la situación actual con los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el periodo neoliberal. En particular, afirmó que durante la administración de Carlos Salinas de Gortari se registraron más de 500 asesinatos por motivos políticos que nunca fueron explicados.
“No había eso ni en la época del PRI ni en la época neoliberal. Con Salinas de Gortari fueron más de 500 asesinatos por motivos políticos que nunca se explicaron. Entonces, no es lo mismo”.
Estas declaraciones se produjeron un día antes de la conmemoración de la masacre del 2 de octubre de 1968, cuando el movimiento estudiantil fue reprimido en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. En 2024, Sheinbaum recordó desde Palacio Nacional que aquella represión fue ordenada por el entonces presidente y la calificó como un crimen de Estado.
La mandataria recordó que hace dos años, al comenzar su administración, se leyó un comunicado que posteriormente fue publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), en el que se reconoce que el principal responsable de los hechos fue “el que entonces era comandante del Ejército Nacional, el presidente de la República entonces de los Estados Unidos Mexicanos”.
Sheinbaum Pardo subrayó que dicha responsabilidad fue “reconocida por él mismo en distintos momentos de su vida después de haber sido presidente”.
“Nuestra solidaridad siempre con quienes lo vivieron en ese momento, sus familiares, y nunca más. Nunca más una represión del Estado a un movimiento social”, agregó.
Documentos desclasificados y analizados por el National Security Archive revelan nuevas evidencias sobre las operaciones de la CIA en México antes y después de la matanza de Tlatelolco de 1968. Según la investigación, la agencia estadounidense financió al grupo estudiantil de derecha MURO y utilizó al Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas (IISE) como organización de fachada para actividades anticomunistas e influencia política.
Los documentos señalan que la CIA mantuvo al menos cinco proyectos de operaciones estudiantiles durante dos décadas, además de vínculos con funcionarios mexicanos de la Dirección Federal de Seguridad, entre ellos Fernando Gutiérrez Barrios y Miguel Nazar Haro. Parte de los archivos sobre las operaciones contra grupos estudiantiles en los meses previos a Tlatelolco permanece censurada.
El National Security Archive advierte que los documentos disponibles permiten documentar financiamiento, infiltración y colaboración de inteligencia, pero no establecen por sí solos que la CIA haya ordenado o ejecutado la matanza. Los investigadores plantean distintos grados posibles de involucramiento y reclaman la desclasificación completa de los archivos restantes.
La nueva revisión también documenta que la CIA comenzó a financiar a MURO desde 1963, con recursos destinados a influir en la política estudiantil, y que el apoyo continuó hasta los años setenta.
El 2 de octubre de 1968, una operación militar y policial contra estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas terminó en una masacre cuyo número exacto de víctimas continúa siendo objeto de investigación histórica. Los nuevos documentos aportan elementos para entender el contexto de inteligencia y las relaciones entre autoridades mexicanas y estadounidenses durante ese periodo.
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