Habitantes de Guadalajara y municipios aledaños que marcharon este domingo para exigir el suministro de agua limpia fueron violentamente reprimidos frente a Casa Jalisco por elementos del cuerpo de granaderos.
La protesta salió de la Glorieta de La Minerva con dirección a Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador emecista Pablo Lemus Navarro, para hacer escuchar sus demandas ante el suministro de agua turbia, con malos olores y con presencia de sedimentos que, aseguran, llega a sus viviendas y lo que comenzó con una promesa grabada en video terminó en una jornada de violencia policial.
Por su parte la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que el gobernador de Jalisco Pablo Lemus debe explicar el por qué se ordenó reprimir a los manifestantes que protestaban contra el agua sucia en sus casas de Guadalajara.
Sheinbaum Pardo reiteró su desacuerdo con el uso de la violencia en las manifestaciones, es responsabilidad del Gobierno de Jalisco explicar “por qué usaron agua y lacrimógenos, si los usaron, para afrontar una manifestación”.
“Siempre hemos creído en las manifestaciones pacíficas. No debe haber represión; debe abrirse el diálogo, y tampoco debe haber manifestaciones violentas”, dijo durante su conferencia de prensa matutina.

Asimismo, indicó que la Conagua apoyará al estado para resolver el problema del agua contaminada pero que no se apoyaría un esquema como el que plantea Lemus para privatizar el agua.
Apenas un día antes, el gobernador emanado de Movimiento Ciudadano (MC), Pablo Lemus, había emitido un mensaje en el que aseguraba garantizar una jornada «ordenada y segura» e incluso reconoció la legitimidad del reclamo. No obstante, al llegar las familias a las inmediaciones de la residencia oficial, la respuesta institucional no fue el diálogo, sino chorros de agua a presión y gas lacrimógeno.
Organizaciones como el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC) han denunciado la detención de al menos 52 manifestantes bajo la consigna “Queremos agua, no represión”. Mientras tanto, el mandatario estatal ha optado por el silencio respecto a las acciones policiales, desviando la atención pública hacia la contingencia meteorológica en las costas de la entidad.
“¡El agua es un derecho, no un privilegio!”, “¡Lemus represor!”, “¡Queremos agua, no represión!” y “¡No es desfile, es protesta!” fueron algunas de las consignas durante el recorrido.
