Las maletas comenzaron a salir de los armarios y las carreteras a llenarse desde temprano: con el inicio de la Semana Santa, miles de familias mexicanas tomaron camino para aprovechar el primer gran periodo vacacional del año.
Al mismo tiempo, destinos como Acapulco, Querétaro y Morelos afinan los últimos detalles y se dicen listos para recibir a los viajeros, en una temporada que no sólo constituye uno de los momentos más importantes para su actividad económica, sino también una vitrina para mostrar su oferta turística.
Autoridades y prestadores de servicios coinciden en que este flujo de visitantes será clave para medir su capacidad operativa, desde la infraestructura hasta la atención al turista, en medio de una creciente demanda por experiencias asequibles y seguras.
La temporada, además, llega como antesala del Mundial de Futbol que se disputará este verano y que tiene a México como una de sus sedes, por lo cual los destinos buscan demostrar que están preparados para eventos de mayor escala, en un ensayo que pondrá a prueba su nivel de organización y respuesta.

¿Un acapulcazo? El puerto está listo
Acapulco llega al periodo vacacional con una ocupación hotelera promedio de entre 80 y 82 por ciento, y con la expectativa de alcanzar 90 por ciento el Sábado de Gloria, reveló en entrevista Javier Saldívar, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles del puerto.
El dirigente señaló que Acapulco avanza en la mejora de su imagen urbana, con trabajos coordinados entre autoridades federales, estatales y municipales, así como en la promoción turística, en un esfuerzo por reposicionar este destino en una de las temporadas más relevantes del año.
Destacó que las playas se encuentran en condiciones óptimas para recibir a los vacacionistas, pues las autoridades sanitarias no reportaron contaminación en el litoral.
Agregó que el destino también busca ser una opción de hospedaje vinculada al Mundial de Futbol y aprovechar su conectividad con ciudades sede y su infraestructura turística.

La eterna primavera
Morelos activó una estrategia integral de seguridad y atención turística de cara al periodo vacacional, en coordinación con autoridades federales y municipales, informó el secretario de Turismo estatal, Daniel Altafi Valladares.
En entrevista, explico que para el periodo comprendido entre Jueves Santo y Domingo de Resurrección se prevé una ocupación hotelera cercana a 84 por ciento, con la llegada de más de 190 mil visitantes y una derrama económica superior a 145 millones de pesos, impulsada por la oferta de balnearios, parques acuáticos y actividades recreativas.
Explicó que el flujo turístico estará formado principalmente por visitantes nacionales, en especial del centro del país, quienes encuentran en Morelos una opción de descanso asequible por su cercanía, clima y diversidad de atractivos, que van desde zonas arqueológicas hasta turismo cultural y gastronómico.
Añadió que esta temporada también será un ejercicio rumbo al Mundial y consideró que Morelos puede convertirse en un destino complementario a la Ciudad de México, con capacidad hotelera, conectividad y servicios suficientes para atender la demanda que generará la justa deportiva.

Viñedos, comida y más
Querétaro espera la llegada de alrededor de 340 mil visitantes en Semana Santa y Pascua, con una ocupación hotelera de entre 55 y 60 por ciento, que podría elevarse hasta 70-75 por ciento en los días de mayor afluencia, dijo el director de Promoción Turística estatal, Rodrigo Ibarra Lozano.
Estas cifras generarían una derrama cercana a mil 500 millones de pesos, en un periodo de alta afluencia turística en el estado, impulsada por su oferta cultural, religiosa y de experiencias.
El funcionario garantizó que las autoridades de la entidad realizan operaciones coordinadas para garantizar la seguridad y una experiencia grata para los visitantes, pues la percepción del destino es clave para sostener el flujo turístico.
Asimismo, consideró que la temporada funcionará de antesala para eventos de mayor escala, como el Mundial, pues Querétaro busca posicionarse como punto de conexión y estancia para viajeros nacionales e internacionales.