Tras participar en la iniciativa humanitaria Global Sumud Flotilla, cuyos integrantes fueron interceptados por el gobierno de Israel en aguas internacionales, la doctora Violeta Núñez Rodríguez, profesora-investigadora de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y la activista Sol González Eguía llegaron a México y denunciaron vejaciones físicas y psicológicas, así como diversas formas de tortura, por lo cual exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, romper relaciones con dicho país.
En medio de consignas, música y demandas de justicia, que simpatizantes del movimiento pro Palestina lanzaron cuando las activistas salieron por la Puerta 8 de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), denunciaron que Israel escaló la violencia, y aseguraron que temieron por su vida, tras ser víctimas de múltiples maltratos, muchos de los cuales no dejan huella, pero sí lastiman.
Al respecto, Sol González Eguía sostuvo que lamentablemente los militares del gobierno de Benjamin Netanyahu, son demasiado creativos en ese rubro que atropella la dignidad y los derechos humanos y planteó que si a los casi medio millar de participantes en la flotilla los sometieron a esos tratos degradantes, ¿de qué serán capaces con la población Palestina al margen del escrutinio público?
Núñez Rodríguez detalló que “fuimos secuestrados en aguas internacionales por las fuerzas de ocupación israelís y luego retenidas por tres días y dos noches en un buque cárcel, fuimos llevadas a una prisión donde fuimos torturadas”.
Detalló que “50 compañeros y compañeras de la Global Sumud Flotilla están hospitalizados, 35 de ellos tienen fracturas diversas, de costillas, de piernas, de hombros y brazos, 5 personas fueron inyectadas con un líquido desconocido y algo aún más deleznable es que 15 personas, hasta ahora reportadas sufrieron agresiones sexuales”.
Anunciaron que pidieron una audiencia con la mandataria Sheinbaum Pardo para relatarle lo vivido y exigir la ruptura de relaciones con “el Estado genocida de Israel”.
La académica también indicó que tanto como flotilla como a modo personal interpondrán una queja en instancias internacionales de derechos humanos en contra de Israel.
Ambas aseguraron que pese a lo ocurrido seguirán organizándose flotillas para llegar con ayuda humanitaria a Palestina.

En el AICM parientes, amigos, activistas y compañeras de trabajo recibieron a las participantes en la iniciativa humanitaria.
Las activistas llegaron al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde fueron recibidas por familiares, amistades y colectivos solidarios con consignas de apoyo a Palestina. Ahí exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel y la intervención de organismos internacionales de derechos humanos.
Núñez Rodríguez afirmó que fueron “secuestrados en aguas internacionales” y retenidos durante varios días, en los que fueron esposados, encadenados de manos y pies, sometidos a desnudos forzados, golpes y diversas formas de humillación.
Detalló que el uso prolongado de esposas por más de 22 horas provocó lesiones, pérdida de circulación y fracturas en algunos casos, además de que los abusos ocurrieron en distintas etapas: durante la interceptación, en el buque de detención, en centros penitenciarios y posteriormente en el aeropuerto.
Las activistas señalaron que entre los integrantes de la flotilla hay personas hospitalizadas con fracturas en costillas, brazos, piernas y hombros, además de denuncias de violencia sexual e inyecciones de sustancias desconocidas en algunos detenidos.
El caso ha generado una fuerte reacción internacional luego de la difusión de un video del ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, quien se burla de activistas arrodillados y esposados en un centro de detención mientras es exhibida la bandera israelí, hecho condenado por gobiernos y organizaciones de derechos humanos.
Países como España, Francia, Italia, Canadá, Reino Unido y Australia han expresado indignación por el trato a los activistas y han solicitado explicaciones diplomáticas a Israel. Organismos como Adalah han denunciado presuntos abusos físicos, fracturas, uso de armas no letales y humillaciones durante la detención, además de señalar posibles violaciones al derecho internacional por tratarse de interceptaciones en aguas internacionales.
Por su parte, el gobierno de Israel sostiene que la flotilla intentaba violar el bloqueo naval impuesto sobre Gaza, el cual considera legal, y ha desestimado la iniciativa como un “acto de propaganda”, mientras defiende que los detenidos fueron trasladados conforme a sus procedimientos.
Incluso el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se deslindó parcialmente del actuar del ministro Ben Gvir, al señalar que las imágenes difundidas “no están en línea con los valores de Israel”, aunque reiteró la postura oficial sobre la interceptación.
Las activistas mexicanas afirmaron que interpondrán denuncias ante instancias internacionales de derechos humanos y solicitarán una audiencia con la presidenta Claudia Sheinbaum para exponer lo ocurrido y pedir acciones diplomáticas.
Núñez Rodríguez agregó que durante su detención hubo restricciones violentas que la impidieron recibir asistencia legal.
Pese a los hechos denunciados, ambas aseguraron que continuarán participando en nuevas iniciativas humanitarias hacia Palestina.