Un hombre identificado como Gabriel “N” permanecerá en prisión preventiva por orden de un Juez de Control durante los próximos dos años mientras se desahoga el proceso que lo vincula como presunto extorsionador de negocios en Playa del Carmen.
La investigación realizada por la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo (FGEQROO), relaciona al imputado con una serie de amenazas que comenzaron el pasado 7 de agosto en un establecimiento de comida rápida ubicado en la colonia Gonzalo Guerrero.
En este lugar, los empleados comenzaron a recibir mensajes dirigidos al teléfono del establecimiento. En las comunicaciones, los responsables aseguraban ser el “nuevo mando” y exigían llegar a un acuerdo económico o, de lo contrario, cerrar el local.
Tres días después, el 10 de agosto, la situación escaló cuando Gabriel “N” presuntamente llegó al establecimiento a bordo de una camioneta blanca junto con otros hombres.
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De acuerdo con la Fiscalía, uno de los acompañantes descendió del vehículo llevando una caja de cartón con el logotipo de una pizzería y la entregó a una de las trabajadoras, asegurando que se trataba de un pedido.
El grupo se retiró inmediatamente del lugar, pero al revisar el contenido de la caja, los empleados encontraron un mensaje escrito en su interior acompañado de tres cartuchos de arma larga, el mensaje solicitaba comunicarse a un número telefónico en un plazo de 30 minutos.
Las amenazas continuaron posteriormente mediante mensajes, en los que se exigía el pago de 100 mil pesos. Para realizar el supuesto pago, los responsables proporcionaron números de tarjetas bancarias a los trabajadores.
Los hechos fueron denunciados ante la FGEQROO, cuya Fiscalía Especializada en Combate a los Delitos de Secuestro y Extorsión inició las investigaciones mediante labores de gabinete, campo y herramientas tecnológicas.
A partir de las indagatorias, los agentes lograron identificar y ubicar a Gabriel “N” como uno de los probables involucrados, por lo que se cumplimentó una orden de aprehensión en su contra y posteriormente fue puesto a disposición de la autoridad judicial.
Luego de revisar los datos de prueba presentados por el Ministerio Público, el juez determinó que existían elementos suficientes para iniciar un proceso penal en su contra por el delito de extorsión, en agravio de una víctima cuya identidad permanece bajo reserva.
Además de dictar el auto de vinculación a proceso, la autoridad judicial impuso al acusado la medida cautelar de prisión preventiva por un periodo de dos años, mientras continúan las investigaciones y se desarrolla el procedimiento correspondiente.
Con Información de la FGEQROO
