El fenómeno meteorológico de “El Niño” ha comenzado y advierte la Organización Meteorológica Mundial (OMM) que se intensificará y podría llegar a ser el más fuerte jamás registrado, aumentando el riesgo de fenómenos extremos.
En el caso de México que “El Niño” provocará fuertes lluvias, viento y los meses con mayor actividad serán: diciembre que encabezará el pronóstico con nueve frentes fríos, noviembre y enero registrarán ocho cada uno, se esperan 56 frentes fríos en la temporada 2026-2027.
Los sistemas ocurrirán entre septiembre de este 2026 y mayo de 2027, seis más que el promedio climatológico registrado entre 1990 y 2020, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), organismo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
El coordinador del SMN, Fabián Vázquez, informó que la distribución prevista de los 56 frentes fríos será la siguiente:
- Septiembre de 2026: 3.
- Octubre de 2026: 7.
- Noviembre de 2026: 8.
- Diciembre de 2026: 9.
- Enero de 2027: 8.
- Febrero de 2027: 7.
- Marzo de 2027: 6.
- Abril de 2027: 6.
- Mayo de 2027: 2.
Diciembre será el mes con mayor actividad, con nueve sistemas. Le seguirán noviembre y enero, con ocho frentes fríos cada uno, mientras que octubre y febrero tendrán siete.
El Niño es un calentamiento periódico de las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico oriental, que ocurre cada dos a siete años y suele durar hasta 12 meses, causando intensas lluvias y sequías en América Latina.
Asimismo, los expertos señalan que aunque es un fenómeno natural no vinculado directamente al cambio climático, puede intensificarse debido a temperaturas oceánicas más cálidas, las cuales sí están relacionadas con dicha problemática.
Por su parte, Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, apuntó que “las temperaturas de la superficie del mar en la región ya están muy por encima del promedio y continúan aumentando. Las temperaturas subsuperficiales del océano también son excepcionalmente altas y, en algunas áreas, superan los 8°C por encima de lo normal durante julio y principios de agosto”.
Si este fenómeno se intensifica demasiado, la región corre riesgo de intensas inundaciones, sequías, incendios forestales y tifones, con todas las consecuencias humanas, materiales y de producción que ello conlleva.
En algunos países ya se está resintiendo el fenómeno: en el Canal de Panamá, se está reduciendo la cantidad de barcos de carga que cruzan, debido a la reducción en los niveles de agua; en Perú, el sector pesquero se está viendo afectado por la baja pesca de anchoas; mientras que, en Chile, la población está enfrentándose a severas inundaciones.
Sin embargo, se prevé que El Niño alcance su punto máximo hacia finales de este año. Al respecto, la OMM informó que está reforzando las medidas de preparación y los sistemas de alerta temprana para permitir que los países en riesgo tomen las precauciones necesarias.
