El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó sobre la primera operación de rescate de personal militar en altamar utilizando un dron marítimo Corsair recobrando a piloto y artillero de un helicóptero de ataque Apache AH-64 derribado en aguas del Estrecho de Ormuz.
De acuerdo con un comunicado oficial emitido por el mando militar estadounidense, desde Tampa, Florida, el incidente ocurrió el lunes 8 de junio a las 7:33 p.m. (hora del este). Los dos militares, piloto y artillero, fueron recuperados sanos y salvos aproximadamente dos horas después del accidente.
El CENTCOM detalló que actualmente ambos militares se encuentran en condición estable y fuera de peligro. La operación de búsqueda y rescate fue coordinada por el Comando de Fuerzas Navales de Estados Unidos en el Centro (NAVCENT) y contó con el apoyo de la Task Force 59 de la Quinta Flota, así como elementos de la 82ª División Aerotransportada, la Fuerza Aérea y la Armada estadounidense.
Sin embargo, el papel principal del rescate recayó en esta ocasión en un dron de superficie no tripulado Corsair de la Armada de Estados Unidos (USV), el cual completó el salvamento en aproximadamente dos horas.
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Ambos soldados fueron trasladados a un punto seguro y posteriormente izados a un helicóptero, siendo la primera vez en la historia que un vehículo de superficie no tripulado se encarga de una misión de rescate de activos humanos.
Aunque el comunicado oficial no detalla los medios específicos utilizados en el rescate, esta operación marca un hito relevante en el empleo de capacidades navales no tripuladas en entornos de alto riesgo.
La proximidad de las costas iraníes, consideradas de alto peligro por la presencia de fuerzas hostiles, influyó en la decisión de emplear sistemas autónomos para minimizar la exposición de personal tripulado.

El papel principal del rescate recayó en esta ocasión en un dron de superficie no tripulado Corsair de la Armada de Estados Unidos (USV), el cual completó el salvamento en aproximadamente dos horas Foto: Ilustrativa
Una vez confirmada la extracción segura de los tripulantes, fuerzas estadounidenses respondieron con contundencia. Fuentes militares confirmaron que aviones de combate y drones bombardearon intensamente las posiciones desde las que se habría ejecutado el derribo, en lo que se describe como una operación de supresión de defensas enemigas.
La Task Force 59, con base en Bahréin, ha sido pionera en la integración de sistemas autónomos en operaciones navales del CENTCOM. El Corsair, fabricado por Saronic Technologies, mide 7.3 metros, alcanza más de 35 nudos y puede operar durante cientos de millas sin intervención humana.
Este rescate marca un hito en la evolución de la guerra moderna: donde antes se arriesgaban vidas, ahora la tecnología autónoma abre nuevas posibilidades. Para el Pentágono, es una prueba más de que el futuro de las operaciones en aguas hostiles ya está aquí.
Con Información del CENTCOM