Los republicanos del Senado rechazaron ayer una iniciativa de ley de los demócratas que habría exigido al presidente Donald Trump poner fin al bloqueo energético de Estados Unidos sobre Cuba y le hubiera exigido la aprobación del Congreso para atacar la isla.
La votación sobre la resolución de poderes de guerra mostró cómo los republicanos siguen respaldando al magnate mientras ejerce de manera unilateral la fuerza en una serie de conflictos globales, incluidos Venezuela, Irán y Cuba, uno de los vecinos más cercanos de Estados Unidos, pero también un viejo adversario.
Los demócratas han forzado repetidamente votaciones sobre proyectos de ley para poner límites a la capacidad del presidente de desplegar fuerza militar en esos conflictos, pero ninguna ha prosperado. La votación de ayer fue la primera relacionada con Cuba y habría obligado al presidente a obtener la aprobación del Congreso antes de lanzar cualquier ataque contra la nación caribeña.
Para desestimar la resolución, los republicanos sostuvieron que no procedía porque Estados Unidos no está involucrado en hostilidades abiertas con Cuba. Su maniobra para desestimar la legislación tuvo éxito por 51-47. El senador John Fetterman fue el único demócrata que votó por desestimar la resolución, mientras las senadoras Susan Collins y Rand Paul fueron los únicos republicanos que la apoyaron.
Cuba sufre cortes de agua y electricidad debido a que Estados Unidos impone sanciones e interrumpe los embarques de petróleo desde Venezuela. El gobierno de Trump está presionando a la dirigencia cubana para que ponga fin a la represión, libere a los presos políticos y liberalice su economía.
El senador demócrata Tim Kaine, que presentó la resolución de poderes de guerra, afirmó que el bloqueo ha provocado “crisis humanitarias en toda Cuba”, entre ellas la interrupción de la atención médica, dejar a millones de personas sin agua potable y disparar los precios de los alimentos.

“Estamos involucrados en hostilidades con Cuba porque estamos usando fuerza estadunidense, principalmente la Guardia Costera, pero también otros recursos, para llevar a cabo un bloqueo económico muy devastador contra la nación”, señaló Kaine.
Trump ha dicho que, después de la guerra con Irán, centrará su atención en Cuba. Prometió “un nuevo amanecer para Cuba” durante un discurso en un evento de Turning Points USA la semana pasada.
Los demócratas argumentaron que la resolución de poderes de guerra también era necesaria para evitar la posibilidad de que Trump lance una campaña militar contra ese país.
El senador republicano Rick Scott acusó a los demócratas de ignorar los abusos de derechos humanos del gobierno cubano.
“El presidente Trump está haciendo todo lo que puede para recuperar la libertad y la democracia en toda América Latina, y nosotros deberíamos hacer todo lo que podamos para apoyarlo”, alegó Scott.
En este contexto, Eduardo Obiols Sobredo, agricultor de 58 años, que forma parte de una red que apoya a los más vulnerables, incluidos orfanatos y asilos de ancianos, aseguró que “dan ganas hasta de llorar (…) tener unas producciones que se han logrado con un esfuerzo muy grande y que se pierdan, teniendo en cuenta que hay muchas personas con necesidad”.
Obiols cultiva tomate, sorgo, yuca y otros productos con apoyo de sus animales para suplir la maquinaria y los alquila cuando están disponibles. Pero por falta de petróleo el camión de reparto no siempre llega y los agricultores deben usar la poca gasolina que tienen para transportar la leche a un lugar donde la congelan hasta que pueda ser recogida.

En resumen, con una votación de 47 votos a favor y 51 en contra, el Senado de Estados Unidos rechazó la iniciativa de los legisladores demócratas que buscaba controlar las posibles acciones de fuerza sobre Cuba ordenadas por Donald Trump.
Los republicanos del Senado estadounidense rechazaron este 28 de abril una iniciativa impulsada por los senadores demócratas que buscaba exigir al presidente Donald Trump poner fin al bloqueo energético de Estados Unidos sobre Cuba, a menos que recibiera la aprobación del Congreso.
La votación en el Senado sobre la resolución de poderes de guerra mostró cómo los republicanos siguen respaldando a Donald Trump. Para desestimar la resolución, los republicanos sostuvieron que no procedía, ya que, argumentaron que Estados Unidos no está involucrado en hostilidades abiertas con Cuba.
La resolución, presentada por el senador demócrata de Virginia, Tim Kaine, exigía la retirada de las fuerzas militares de Cuba y sus alrededores Cuba considera que “el uso de la Guardia Costera de los Estados Unidos y otros componentes de las Fuerzas Armadas” para llevar a cabo un bloqueo o una cuarentena de Cuba constituye un acto hostil que requeriría la aprobación del Congreso.
Cabe señalar que los demócratas han impulsado repetidamente votaciones sobre proyectos de ley para poner límites a la capacidad del presidente de desplegar fuerza militar en esos conflictos, pero ninguna ha prosperado.
Cuba enfrenta cortes de agua y electricidad en medio de las sanciones estadounidenses y la interrupción de embarques petroleros desde Venezuela. Por su parte, la administración Trump presiona a la dirigencia cubana para que ponga fin a la represión política, libere presos y emprenda reformas económicas.

Por falta de petróleo, proveedores ahora recurren a carretas tiradas por caballos para transportar los productos que se mallugan y tardan demasiado en llegar a los mercados. En la imagen, los agricultores Eduardo Obiols Sobredo (derecha) y Omar Sosa, en La Habana.
El senador demócrata Tim Kaine, que presentó la resolución de poderes de guerra, afirmó que el bloqueo ha provocado “crisis humanitarias en toda Cuba”, entre ellas la interrupción de la atención médica, dejar a millones de personas sin agua potable y disparar los precios de los alimentos.
“Mi argumento es que, según los términos de la resolución, ya estamos involucrados en hostilidades con Cuba porque estamos usando fuerza estadounidense, principalmente la Guardia Costera, pero también otros recursos, para llevar a cabo un bloqueo económico muy devastador contra la nación”, señaló Kaine.
Los demócratas argumentaron que la resolución de poderes de guerra también era necesaria para evitar la posibilidad de que Trump lance una campaña militar contra el país.
“Estados Unidos y Cuba necesitan encontrar una manera de coexistir pacíficamente”, comentó el senador demócrata Peter Welch.
Los demócratas han intentado reunir oposición política a las acciones militares de Trump al forzar votaciones mediante la Ley de Poderes de Guerra de 1973, que tenía como objetivo reafirmar el poder del Congreso sobre la declaración de guerra.
Cabe recordar que en días pasados, Donald Trump declaró en marzo de este año que “toda mi vida he oído hablar de Estados Unidos y Cuba ¿cuándo dará el paso Estados Unidos? Creo que tendré el honor de ser yo quien se haga Cuba”.