El Senado rindió homenaje a Heberto Castillo Martínez, durante una sesión solemne, a la que asistió la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum y en la que legisladores de todas las fuerzas políticas coincidieron en que fue un ingeniero brillante y hombre valiente al que nada amedrentó en su batalla contra la opresión y la injusticia.
A esa ceremonia, en la que se denominó al Salón de la Comisión Permanente de esa cámara como “Heberto Castillo Martínez” y se colocó un busto con su efigie en el recinto, asistieron también la titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Ernestina Godoy, la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, cercanas ambas al ingeniero Castillo, además de sus hijos, nietos y amigos.
“Con la Constitución bajo el brazo defendió la libertad de expresión, asociación y reunión, incluso, mientras huía de la represión, a salto de mata y a salto de bardas”, algo que no deben olvidar las nuevas generaciones, resaltó la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo.
Sus ideales y reivindicaciones, recalcó, siguen vigentes. “Como ingeniero su nombre es reconocido no sólo por sus aportaciones técnicas y matemáticas, sino por la convicción de que la ciencia debe tener una vocación social”.
Recordó la gran cercanía del ingeniero con la gente y su defensa de la vía pacífica para lograr las transformaciones sociales, incluso a costa de su propia libertad
Igualmente, el coordinador de Morena, Ignacio Mier, resaltó que el homenajeado no sólo aportó sus conocimientos técnicos a la ingeniería civil estructural, con la tridilosa que disminuyó costos y revolucionó la capacidad de los ingenieros mexicanos.
Destacó también, agregó, como un hombre generoso, que supo equilibrar la ética, la política y la congruencia, rasgos que quedaron de manifiesto cuando unió su candidatura a la de Cuauhtémoc Cárdenas en las elecciones de 1988.
Esa muestra de generosidad, “debemos de tenerla presente muchos políticos, de todos los partidos políticos, por el bien de la democracia, la política no puede ser la lucha por el bien personal, sino el instrumento liberador, transformador”.
En ese mismo sentido, el senador del PVEM, Jorge Carlos Ramírez Marín, resaltó que Castillo, “frente al egoísmo y la tentación de gloria personal y los laureles, no dudó en declinar a favor de Cárdenas, gesto que lo pinta de cuerpo entero”.
Heberto Castillo entendió algo esencial: “que la política no debe ser el arte de acomodarse al poder, sino incomodarlo, por eso sus denuncias de corrupción, su defensa de los recursos energéticos, por eso habló de soberanía ante silencios cómplices, por eso nunca aceptó que fuera una patria para unos cuantos”, expuso a su vez el senador de Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, impulsor del homenaje a Castillo.
Por primera vez en la legislatura, el presídium se alargó, para dar cabida a los representantes de todos los grupos políticos, además de la secretaria de Gobernación y la fiscal general. El coordinador del PAN, Ricardo Anaya, aludió también al “acto de patriotismo, pero también de valentía de Heberto Castillo, al desafiar al régimen autoritario de Gustavo Díaz Ordaz, que lo obligó a vivir en la clandestinidad a fin del 68 por la fiera persecución política a él y su familia”.
Aludió a la niña de 10 años que junto con sus hermanos y su madre, Tere Juárez, padeció esa persecución política implacable que la marcó para bien “Y más allá de cualquier diferencia política, me da un gusto enorme que hoy sea la presidenta del Senado”.
El senador Anaya resaltó que aunque fue un hombre de profundas convicciones de izquierda, “tuvo la grandeza de acompañar la lucha democrática de quienes no pensaban como él”, como lo hizo durante la huelga de hambre de 40 días que mantuvo en Chihuahua Luis H. Alvarez, en el 86.
“Y quien viaja a Chihuahua a solidarizarse con don Luis, a convencerlo de levantar la huelga de hambre, es justamente el ingeniero Heberto Castillo. Y le dice unas palabras que hoy resuenan en Acción Nacional. Le dice: ‘don Luis, no dé la vida de contado. Hay que darla en abonos, hay que seguir luchando por la democracia’. Por ello en el PAN, hay un hay un enorme afecto” hacia él.
Que el Salón de la Comisión Permanente lleve su nombre es un acto de justicia, con alguien que pudo vivir cómodamente con su invento de la tridilosa, pero “eligió el camino que costaba más”, expuso a su vez a nombre de MC, Luis Donaldo Colosio. Los coordinadores del PT y el PRI, Alberto Anaya y Manuel Añorve, resaltaron también el legado de Castillo.
El busto de Castillo, en el Salón de la Comisión Permanente incluyó una placa con una frase suya: “Mi lucha no es la del odio de clases, porque pienso que es mucho más fuerte políticamente el amor que el odio”.
En el recinto se ofreció luego un concierto musical, con el pianista Heberto Castillo Juárez y se interpretaron canciones del compositor Javier Castillo, entre ellas una dedicada a su padre donde lo llama “guerrillero de las ideas”.