La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un mensaje contundente: “quienes traicionan a México están acabados. La soberanía no se vende… y la historia no perdona, los vendepatrias están destinados a la derrota”, señaló la mandataria.
Durante la conmemoración de la batalla del 5 de Mayo en Puebla, la Presidenta Sheinbaum Pardo recordó que, tras la independencia, México enfrentó constantes intentos de intervención extranjera respaldados por supuestos argumentos jurídicos de las potencias invasoras.
Firme mensaje de la presidenta en contra de quienes promueven la injerencia externa en asuntos nacionales y aseguró que México no se arrodilla ante nadie.
La mandataria recordó el papel de los sectores conservadores del siglo XIX y señaló que, en los momentos más difíciles de la historia, hubo grupos que buscaron respaldo extranjero por no contar con apoyo del Pueblo.
Sheinbaum criticó a quienes celebran ataques mediáticos desde el exterior o apuestan por presiones internacionales contra México, al advertir que quienes buscan apoyo externo por no tener respaldo popular están destinados a la derrota.
También sostuvo que están condenados al fracaso quienes desprecian al pueblo, actúan con odio o creen que la nación puede someterse ante intereses ajenos.
En tono enérgico, la Presidenta remarcó que la dignidad nacional no se negocia y que el Pueblo mexicano siempre ha sabido defender su soberanía frente a cualquier intento de intervención.
La jefa del Ejecutivo mencionó la invasión encabezada por Isidro Barradas en 1829, cuando España aún pretendía recuperar el control sobre México, así como la llamada Guerra de los Pasteles entre 1838 y 1839, cuando Francia bloqueó el puerto de Veracruz bajo reclamos económicos considerados absurdos.
También evocó la invasión de Estados Unidos en 1846, impulsada por la doctrina del Destino Manifiesto, que derivó en la pérdida de más de la mitad del territorio nacional.
Sheinbaum Pardo señaló que estos episodios históricos muestran cómo distintas potencias buscaron aprovecharse de una nación joven y en construcción.
En ese contexto, afirmó que la historia del país demuestra que la soberanía nacional no se negocia y siempre debe defenderse.
El mensaje fue pronunciado en Puebla, escenario de la histórica resistencia nacional y la victoria mexicana frente al invasor ejército francés en 1862.