A 20 años de la represión al pueblo de San Salvador Atenco para imponer la construcción de un megaproyecto aeroportuario, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la restitución de 54 hectáreas de tierras que equivalen a 81 parcelas, como parte del Plan de Justicia para Atenco y la Montaña, esto durante la época neoliberal en la que se
“Donde hubo despojo, hoy hay restitución de tierras; donde hubo corrupción, hoy nos presentamos ante ustedes con honestidad; donde hubo cerrazón, hoy hay diálogo; donde hubo gobiernos de la oligarquía, hoy hay gobiernos del pueblo; donde hubo represión, hoy hay diálogo, hoy hay reconocimiento. Hoy decimos con claridad: nunca más una policía, un Guardia Nacional reprimirá al pueblo de México, nunca, nunca más.
“Donde se defendían los privilegios o cuando se defendían los privilegios, hoy hay atención a los derechos; donde hubo entreguismo al extranjero, hoy hay defensa de la soberanía nacional. Los que piensan que agachando la cabeza se sirve a la patria están muy equivocados, las mexicanas y los mexicanos siempre tendremos la frente en alto, como nos enseñaron los grandes luchadores sociales de nuestro país. ¡Que viva Atenco!”, afirmó desde San Salvador Atenco, Estado de México.
Destacó que su visita no solo implica la devolución de tierras, sino es también un reconocimiento al pueblo de Atenco por su lucha después de vivir la cruenta represión del 3 de mayo de 2006, cuando elementos de la Policía Estatal violentaron los derechos de manifestantes que se oponían a la construcción de un aeropuerto en el Lago de Texcoco.
Señaló que los gobiernos neoliberales de esos años, Vicente Fox como presidente de México y Enrique Peña Nieto como gobernador del Estado de México, eran gobiernos que no dialogaban con el pueblo de México; en contraste, puntualizó, a la llegada de la Cuarta Transformación inició la puesta en marcha del Plan de Justicia a través de una consulta pública para construir el aeropuerto en Santa Lucía y no en Texcoco.
“Hoy tenemos un aeropuerto, el Felipe Ángeles (AIFA) en Santa Lucía, Estado de México, y Texcoco es un Área Natural Protegida. Son dos visiones”, agregó.
Por su parte, la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Elena Vega Rangel, informó que desde 2018, a nivel nacional, se han creado 120 núcleos agrarios, entre ejidos y comunidades, que representan cerca de 140 mil ha y se han restituido 60 mil ha, entre las que se incluyen las primeras 186 ha, equivalentes a 430 parcelas resarcidas al ejido de Atenco y las 54 ha que hoy se restituyen y que representan 81 parcelas.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en Plan de Justicia para Atenco y la Montaña. 2da Restitución de Tierras.
Desde esta tierra mexiquense, donde hace 20 años se dio la represión de Estado contra los pobladores, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo garantizó: “nunca más un policía, un guardia nacional, reprimirá al pueblo de México. ¡Nunca, nunca más!”
Ante decenas de personas que se agrupan en el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) –sinónimo de lucha y resistencia–, la mandataria encabezó ayer un acto en el que se restituyeron 54.5 hectáreas de tierra a ejidatarios de esta comunidad, donde afirmó que a diferencia de los gobiernos neoliberales, la 4T se opone al entreguismo al extranjero y, en cambio, defiende la soberanía nacional.
Reivindicó la histórica lucha del pueblo de Atenco, en particular del FPDT, que con sus movilizaciones y pese a la “cruenta represión” que sufrió los días 3 y 4 de mayo de 2006, logró detener la imposición del aeropuerto internacional que los regímenes del neoliberalismo pretendieron construir en la zona lacustre de Texcoco.
Delineó las diferencias entre el proyecto de la 4T y los gobiernos “de la oligarquía”, pues en lugar de implantar el megaproyecto, lo sometió a consulta popular y se determinó la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, en Santa Lucía, mientras Texcoco hoy “es un área natural protegida”.
Hace dos décadas, expuso, los gobiernos federal y estatal –entonces encabezados por Vicente Fox y Enrique Peña Nieto, respectivamente– “cometieron graves violaciones a derechos humanos de los pobladores de Atenco y otros sectores que acudieron en su apoyo”, como torturas, violaciones sexuales a mujeres, el asesinato de dos jóvenes y decenas de detenciones arbitrarias.
“El día de hoy (ayer) se cumplen 20 años de una cruenta represión, de un gobierno que defendía los intereses de unos cuantos”, rememoró la mandataria.
Y diferenció: “donde hubo despojo, hoy hay restitución de tierras; donde hubo corrupción, hoy nos presentamos ante ustedes con honestidad; donde hubo cerrazón, hoy hay diálogo; donde hubo represión, hoy hay diálogo y reconocimiento; donde se defendían los privilegios, hoy hay atención a los derechos, y donde hubo entreguismo al extranjero, hoy hay defensa de la soberanía nacional. Quienes piensan que agachando la cabeza se sirve a la patria están muy equivocados; los mexicanos siempre tendremos la frente en alto, como nos enseñaron los grandes luchadores sociales de nuestro país”.
En la ceremonia –que empezó una hora después de lo programado a causa de una protesta de un grupo opositor al FPFT–, la Presidenta indicó que cuando venía en camino, vía terrestre, se vio varada en un embotellamiento debido a que un grupo de ejidatarios bloqueó la carretera Texcoco-Lechería en reclamo de acceso al derecho humano al agua y a tierras. Esto generó un caos en esta vía, dejando cientos de vehículos atrapados.
Puntualizó que un gobierno de los regímenes del pasado hubiera respondido con represión policiaca; en cambio, apuntó, ella misma dialogó con los inconformes.
Así, subrayó que la 4T tiene una visión distinta a los gobiernos neoliberales. “Los conservadores de hoy, la derecha de hoy, esos que tuvieron el poder y lo utilizaron para reprimir al pueblo, para despojarlo y despojar a la patria de sus recursos naturales, ahora están queriendo regresar por sus fueros, porque nunca se cansan. Quieren regresar, pero se enfrentan a algo muy importante: la conciencia del pueblo de México; se enfrentan a las grandes mayorías que quieren que sigamos avanzando por el rumbo de la Cuarta Transformación de la vida pública de México”.
Antes, Hortencia Ramos, representante del FPDT, dijo que si bien hay avances en la justicia, aún no es total, pues los represores siguen en la impunidad y el Mayo rojo sigue sin castigo.
“Ningún violador o asesino ha sido juzgado. Ningún autor intelectual ha sido condenado. Desde el asesino confeso Enrique Peña Nieto o los panistas de mano dura Vicente Fox y Felipe Calderón, pasando por los señores de Texcoco, hasta los altos mandos policiacos, ninguno de ellos ha sido siquiera requerido por un tribunal”, señaló ante la mandataria, al dar lectura a un manifiesto del FPDT.
Sostuvo que la justicia “es una cuenta pendiente” y criticó que aún con el gobierno de la transformación no haya castigo para los perpetradores. “Es inaceptable que la política que el Estado ha desarrollado en todo este tiempo, en el ayer neoliberal e incluso en la actualidad, sea la de garantizar impunidad a todos ellos”.