“Si no hay nada, no hay nada qué temer. ¡Nada!”. Eso fue lo que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo le dijo al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, ante las acusaciones en su contra por presuntos vínculos con el crimen organizado que le imputó el gobierno de Estados Unidos.
En la conferencia matutina de este jueves en Palacio Nacional, la jefa del ejecutivo indicó que en cuanto se dieron a conocer las imputaciones el día de ayer, tuvo comunicación con el mandatario sinaloense, y remarcó que actuaría de la misma forma si se tratara de un gobernador de oposición: requeriría pruebas antes de cualquier aprehensión y extradición, como ha requerido Washington con Rocha y otros nueve funcionarios y ex funcionarios.
“Ayer hablé con el gobernador después que salieron estos comunicados. Le manifesté: ‘Si no hay nada, no hay nada qué temer. ¡Nada! Tiene que haber pruebas’”.
Inclusive cuestionó: “¿Cómo la presidenta va a acusar a un gobernador sin pruebas? Les voy a decir, actuaría de la misma manera tratándose de un gobernador del PRI, del PAN o de Movimiento Ciudadano. Imagínense que viniera una petición de detención provisional con fines de extradición a un gobernador de otro partido, sin ninguna prueba. ¿Porque es de otro partido voy a actuar distinto? No, me corresponde defender la Constitución, las leyes y la soberanía”.
La mandataria sostuvo que así como no se puede actuar ni aprehender a ningún ciudadano de a pie sin pruebas ni elementos en su contra, el mismo criterio aplica para quienes tienen un cargo de elección popular
“Además, primero debería haber un desafuero si se llegara a encontrar una prueba en contra de él, todo bajo el Estado de derecho, no puede ser, como lo mencioné en el caso de Chihuahua —sobre la operación en campo de agentes de la CIA—, que para unas cosas sí, para otras no”.
Recordó que al recibir los documentos de Washington, el área jurídica de la Secretaría de Relaciones Exteriores señaló que no había pruebas, pero al no corresponder hacer esa determinación, lo envió a la Fiscalía General de la República, conforme a derecho.
“Y la fiscalía dice: ‘para actuar necesitamos pruebas contundentes, fehacientes en el marco del sistema mexicano’. La defensa de la soberanía es un principio que no puede bajo ningún motivo negociarse”.
Asimismo, la presidenta acusó a la oposición de “colgarse del exterior” por caso Rocha.
Cuestionó las reacciones de sus opositores ante la solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos para la extradición del gobernador de Sinaloa y de otros funcionaros, al acusar que buscan capitalizar políticamente un asunto.