Ébola no da tregua en la República Democrática del Congo y Uganda Foto: Ilustrativa
Casi un mes después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) por el brote de Ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda el virus no da tregua y las autoridades sanitarias reconocen que el brote sigue sin ser controlado y continúa expandiéndose.
Desde el 17 de mayo de 2026 que fue declarada la emergencia por la cepa Bundibugyo, las autoridades sanitarias de ambos países y la OMS reconocen que, pese a los esfuerzos desplegados, el número de contagios y fallecimientos continúa aumentando exponencialmente.
Según los reportes oficiales más recientes, la RDC registra entre 550 y 598 casos confirmados y entre 101 y 115 muertes entre los confirmados. La provincia de Ituri sigue siendo el epicentro, con más de 500 casos en 17 zonas de salud, mientras que se reportan contagios adicionales en North Kivu y South Kivu.
Mientras que en Uganda, hasta la misma fecha hay un total de 19 casos confirmados, dos muertes confirmadas y un caso probable fallecido, casi todos vinculados a personas que viajaron desde la zona afectada en Congo.
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El virus Bundibugyo, menos frecuente que otras cepas de Ébola, no cuenta hasta el momento con vacuna ni tratamiento específico aprobado. La respuesta se apoya en aislamiento, rastreo de contactos y cuidados intensivos.
Sin embargo, enfrenta obstáculos enormes: conflictos armados en la región, desplazamientos constantes de población, desconfianza comunitaria hacia los equipos de salud y dificultades para llegar a zonas remotas donde la minería ilegal y los movimientos transfronterizos son habituales.
“Estamos ante una carrera contra el tiempo en un terreno muy hostil”, admiten fuentes de la OMS en privado. Nueve países vecinos permanecen en alerta máxima, pero hasta ahora no se reportan brotes fuera de la zona inmediata.
El contexto del Mundial de Fútbol 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, añade una capa extra de preocupación. La selección de la RDC participará en el torneo y tiene base en Houston.
El contexto del Mundial de Fútbol 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, añade una capa extra de preocupación. La selección de la RDC participará en el torneo y tiene base en Houston Foto: Ilustrativa
Aunque los jugadores residen mayoritariamente fuera de Congo y se aplicarán estrictos protocolos de aislamiento y pruebas, las restricciones de viaje impuestas por EE.UU., Canadá y México (prohibición de ingreso para no residentes que hayan estado recientemente en las zonas afectadas) ya generan impacto.
Miles de aficionados congoleños podrían verse impedidos de viajar, y las autoridades deportivas y sanitarias temen que cualquier caso importado durante el evento genere pánico global.
Un mes después de la declaración de emergencia, la pregunta que flota en los pasillos de Ginebra y Kinshasa es la misma: ¿cuánto más se tardará en doblar la curva?.
Mientras tanto, el virus sigue circulando en una de las regiones más inestables del continente, recordando que las amenazas sanitarias no esperan a que el mundo esté listo, pues expertos advierten que, sin un refuerzo inmediato de recursos y confianza comunitaria, el brote podría escalar dramáticamente.
Con Información de la OMS y el Ministerio de Salud de la RDC
Esta entrada fue modificada por última vez en martes, 9 de junio, 2026
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