El presidente de Donald Trump aseguró a través de Truth Social que fuerzas de Estados Unidos, en coordinación con Nigeria, realizaron un operativo militar en el que habría muerto Abu-Bilal al-Minuki, señalado como el segundo al mando del grupo extremista ISIS a nivel global.
De acuerdo con el mandatario estadounidense, la operación fue ejecutada por fuerzas especiales en territorio nigeriano y tuvo como objetivo desarticular una célula estratégica vinculada al liderazgo internacional del autodenominado Estado Islámico. Trump afirmó que el operativo representa “un duro golpe contra el terrorismo internacional”.
Trump ofreció pocos detalles. Manifestó que Abu Bakr al-Mainuki era el segundo al mando de Estado Islámico a nivel mundial y que “creía que podía esconderse en África, pero no sabía que teníamos fuentes que nos mantenían informados sobre lo que estaba haciendo”.
Hasta el momento, ni el gobierno de Nigeria ni el Departamento de Defensa de Estados Unidos han emitido un comunicado oficial que confirme la identidad del presunto líder abatido o los detalles de la intervención militar.
La publicación de Trump ocurre en medio de un contexto de creciente tensión internacional por el avance de grupos extremistas en distintas regiones de África, donde organizaciones vinculadas a ISIS han incrementado ataques armados y operaciones de insurgencia en los últimos años.
Abu-Bilal al-Minuki habría sido identificado por agencias de inteligencia occidentales como una de las principales figuras operativas del grupo terrorista, presuntamente encargado de coordinar redes de financiamiento y expansión de ISIS fuera de Medio Oriente.
Hasta ahora, la información difundida por Trump no ha sido corroborada de manera independiente.
El presidente de Nigeria, Bola Tinubu, confirmó la operación y dijo que Al-Mainuki fue abatido junto con “varios de sus lugartenientes, durante un ataque contra su complejo en la cuenca del lago Chad”.
Según el portavoz del grupo de trabajo militar nigeriano que llevó a cabo el operativo, fue una “operación aérea-terrestre de precisión altamente compleja” y se realizó durante tres horas de oscuridad a primera hora del sábado, sin bajas ni pérdida de material.
“Su eliminación representa el resultado antiterrorista más trascendental” en la región desde el inicio de la operación en 2015, dijo el vocero, Sani Uba, en un comunicado.
Nacido en la provincia nigeriana de Borno en 1982, al-Mainuki asumió el mando de la rama de EI en África Occidental después de que el anterior líder del grupo en la región, Mamman Nur, fuera abatido en 2018, de acuerdo con el Counter Extremism Project, que monitorea a grupos insurgentes.
Al-Mainuki tenía su base en la zona del Sahel, indicó el grupo de monitoreo, y añadió que se cree que combatió en Libia cuando la milicia radical estaba activa en el país del norte de África hace más de una década. Estados Unidos lo sancionó en 2023.

Dudas sobre el estatus de Al-Mainuki en EI
En su anuncio en redes sociales, Trump indicó que Al-Mainuki era el “segundo al mando a nivel mundial”, escondido en África, una afirmación que, según analistas, no es acertada. En un comunicado, el ejército nigeriano apuntó también que la inteligencia muestra que a principios de año, Al-Mainuki podría haber sido “elevado al puesto de jefe de la Dirección General de Estados, colocándolo como el segundo en la jerarquía global de ISIS”.
No hay forma de verificar de manera independiente su posición dentro de EI. Sostienen que Al-Mainuki era el adjunto de Abu Musab al-Barnawi, el líder de Estado Islámico-Provincia de África Occidental (ISWAP, por sus siglas en inglés), cuya muerte se reportó en 2021. Se le considera uno de los principales impulsores de la formación tras su ruptura con Boko Haram en 2016.
“Si se confirma, la muerte de Al-Mainuki es significativa porque es la primera vez que una agencia de seguridad ha abatido a alguien tan alto en el escalafón de ISWAP”, dijo Malik Samuel, investigador principal de Good Governance Africa, especializado en grupos insurgentes en Nigeria.
“La posibilidad de causar caos dentro del grupo también está ahí porque la operación debió haberse llevado a cabo en el corazón de la base fortificada de ISWAP, a la que es muy difícil acceder”, agregó.
En diciembre, Trump ordenó a las fuerzas estadounidenses que lanzaran ataques contra Estado Islámico en Nigeria, aunque entonces difundió pocos detalles sobre el impacto.

EU y Nigeria intensifican operaciones conjuntas
El ejército nigeriano dijo que la operación fue resultado de la “reciente asociación Estados Unidos-Nigeria y los esfuerzos de intercambio de inteligencia”. Samalia Uba, el portavoz militar, afirmó en un comunicado que la operación también ha “desarticulado una red terrorista violenta que ponía en peligro a Nigeria y a la región más amplia de África Occidental”.
Nigeria ha estado combatiendo a múltiples grupos armados, incluidos al menos dos afiliados a EI, mientras enfrenta una crisis de seguridad con múltiples frentes. Grupos afiliados a Estado Islámico en África están entre las milicias más activas del continente tras el colapso del califato de EI en Siria e Irak en 2017.
En febrero, Estados Unidos envió tropas a la nación de África Occidental para asesorar a su ejército, y en marzo desplegó drones allí después de que Trump alegó que los cristianos están siendo atacados en la crisis de seguridad en Nigeria.
La operación del viernes por la noche fue el último episodio de una serie de misiones encubiertas en el extranjero anunciadas por Trump este año, que comenzó con la impactante redada nocturna de enero para capturar y sacar del poder al entonces líder de Venezuela, Nicolás Maduro, y trasladarlo rápidamente a Estados Unidos, seguida casi dos meses después por los ataques que dieron comienzo a la guerra con Irán.