La investigación por la muerte de Vicente, un niño de tres años que falleció tras permanecer más de 12 horas dentro de una camioneta cerrada en Mexicali, podría derivar en cargos más severos contra su madre, Roxana “N”, informaron autoridades ministeriales. Actualmente, la mujer enfrenta una acusación por homicidio por omisión propia bajo la figura de dolo eventual, delito que contempla penas de entre ocho y 15 años de prisión.
Sin embargo, la Fiscalía General del Estado de Baja California señaló que la clasificación jurídica del caso podría modificarse conforme avancen las investigaciones y se integren nuevos elementos de prueba, por lo que de ser hallada culpable podría enfrentar una pena de hasta 50 años.
La información fue dada a conocer, luego de que la fiscalía confirmó que continúan los peritajes y la recopilación de testimonios relacionados con los hechos.
Durante la audiencia inicial, un juez determinó imponer prisión preventiva a Roxana “N” mientras se desarrolla el proceso judicial.
La defensa solicitó la duplicidad del término constitucional, por lo que la audiencia para resolver si será vinculada a proceso quedó programada para el sábado 9 de mayo.

Por ahora, Roxana “N” enfrenta una acusación por homicidio por omisión propia bajo la figura de dolo eventual, delito que contempla penas de entre ocho y 15 años de prisión.
De acuerdo con la investigación, la noche del 1 de mayo la mujer acudió junto con su hijo a una reunión social en Mexicali, donde presuntamente consumió bebidas alcohólicas.
Horas después, alrededor de las 11 de la noche, regresó a su domicilio en el fraccionamiento La Rioja a bordo de una camioneta Chevrolet, modelo Captiva, color negro.
Según la Fiscalía bajacaliforniana, descendió del vehículo y entró a su vivienda dejando al menor asegurado en su silla infantil, dentro de la unidad cerrada.
Las autoridades sostienen que la mujer no salió nuevamente del domicilio hasta el día siguiente, cuando el niño fue localizado sin vida dentro del automóvil.
Los dictámenes periciales determinaron que el menor murió a consecuencia de un golpe de calor, tras permanecer varias horas dentro del vehículo. Además, los estudios practicados a la madre detectaron presencia de alcohol en su organismo.
La fiscalía indicó que los resultados forenses y otros elementos de la investigación podrían influir en una posible reclasificación del delito durante las siguientes etapas del proceso penal.